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Desde la Selva Negra hasta el macizo del Harz

Entre las costas del norte y los Alpes del sur, se extienden por Alemania numerosas cordilleras menores: aquí conocerás algunas de las cordilleras bajas más bellas. 

10.01.2024
Senderistas en el Belchen, en la Selva Negra.
Senderistas en el Belchen, en la Selva Negra. © AdobeStock / Juergen Wiesler

Probablemente la Selva Negra sea la cordillera baja más famosa de Alemania, pero hay muchas más entre los Alpes y el Mar del Norte. Según la definición, existen entre 22 y más de 40. Desde siempre han estado escasamente pobladas, y en otros tiempos muchas de sus cimas servían de refugio para protegerse de los enemigos. En la actualidad se han convertido de nuevo en una especie de refugio: para turistas y excursionistas que buscan disfrutar de la naturaleza. 

La Selva Negra 

Feldberg, Selva Negra
© picture alliance / Eibner-Pressefoto

La cordillera baja más famosa de Alemania se encuentra en el extremo suroccidental del país, y es a la vez la más alta. El Feldberg tiene 1493 metros de altura (foto: vista desde el Feldberg sobre el Belchen). Esta reserva de la biosfera de la UNESCO es mundialmente conocida por su naturaleza, pero también por sus trajes tradicionales y por ser el origen del reloj de cuco. 

Montañas de arenisca del Elba 

Bastei, montañas de arenisca del Elba
© picture alliance / imageBROKER

A la parte alemana de la cordillera también se la conoce por Suiza sajona, y ambos nombres revelan muchas cosas: se encuentra en la cuenca alta del Elba, en el estado federado de Sajonia, y sus espectaculares paisajes naturales recuerdan a los Alpes bávaros (foto: vistas desde el Ferdinandstein). 

Bayerischer Wald (Bosque de Baviera) 

Bayerischer Wald (Bosque de Baviera)
© picture alliance / imageBROKER

El Bosque de Baviera alberga el parque nacional más antiguo de Alemania. Junto con su homólogo en la vertiente checa, el Parque Nacional de Šumava, constituye la mayor zona forestal continua protegida de Europa Central (foto: vistas al Osser). 

El macizo del Harz 

Ferrocarril del Brocken, Harz
© picture alliance / ZB

Durante décadas, el macizo del Harz estuvo dividido por la frontera germano-alemana, lo que ha beneficiado a la naturaleza: un parque nacional, cuatro parques naturales y una reserva de la biosfera protegen el variado paisaje (foto: ferrocarril del Brocken). También cuenta con cinco enclaves declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, de los cuales probablemente el más famoso sea la ciudad de Goslar. 

Bosque de Turingia 

Castillo de Wartburg, bosque de Turingia
© picture alliance / robertharding

La mayor parte de la pequeña cordillera está protegida como parque natural, mientras que la zona central está declarada reserva de la biosfera. En su día, Johann Wolfgang von Goethe le rindió tributo. La elogiaba con las siguientes palabras: “El lugar es maravilloso, simplemente maravilloso”. Y en la actualidad lo sigue siendo (foto: el Castillo de Wartburg, en el que Lutero tradujo el Nuevo Testamento). 

El Eifel 

La Eifel
© AdobeStock

En el extremo occidental de Alemania se encuentra el Eifel, un lugar único entre las cordilleras bajas alemanas ya que su vertiente oriental es de origen volcánico. El paisaje no sólo se caracteriza por las cumbres basálticas de antiguos volcanes (foto), sino también por las maares, hoy fosas volcánicas llenas de agua.