Protección del clima en Europa

Buenas ideas e impactantes reportajes: cómo jóvenes europeos se comprometen con la protección del clima.

Tamás Angeli (izq.) y Dániel Szalai en la acería
Tamás Angeli (izq.) y Dániel Szalai en la acería

Los países miembros de la UE se fijaron como meta reducir hasta 2030 sus emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 40 por ciento en comparación con los niveles de 1990. Con ello se comprometieron en 2015 en el Acuerdo de París a luchar contra el cambio climático. Para alcanzar ese ambicioso objetivo, el Ministerio Federal Alemán de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) lanzó la Iniciativa Europea sobre el Clima EUKI. EUKI apoya en 24 países de la Unión Europea 64 proyectos, enfocados en diversos aspectos de la protección del clima: política climática, ahorro de energía, renovación de edificios y, sobre todo, sensibilización de la población. Aquí presentamos proyectos en los que participan jóvenes de diferentes países europeos.

Young Energy Europe

En el marco de Young Energy Europe, personal joven de plantas industriales implementa en sus empresas ideas propias de ahorro de energía. El proyecto fue iniciado en 2017 por una filial de la Asociación de las Cámaras de Comercio e Industria Alemanas. Más de 7.000 participantes de Alemania, Bulgaria, Grecia, la República Checa y Hungría fueron formados como “analistas de energía” en talleres de cuatro días. El objetivo fue encontrar instalaciones de alto consumo de energía en la propia empresa, ahorrar costos y reducir la huella de emisiones de CO2. Una vez al año se eligen las mejores ideas de un país y se invita a los equipos a la Feria de Hannover, la plataforma internacional más importante para temas de tecnología.

Más luz en la acería

Dos de los participantes son Tamás Angeli y Dániel Szalai, los ganadores nacionales húngaros de 2018. Cuando ambos comenzaron a trabajar en una acería húngara, ni un solo rayo de sol entraba en la planta donde se procesan las planchas de acero. En su lugar, 326 lámparas estaban encendidas las 24 horas del día, cada una con una potencia de alrededor de 580 vatios. Los dos analistas de energía registraron el consumo y, utilizando un software especial, calcularon que 300 modernas lámparas LED de solo 200 vatios cada una podían sustituir a las viejas bombillas. Además, sugirieron reemplazar los viejos paneles del techo por ventanas translúcidas. La acería implementó las propuestas y desde entonces ahorra un 76 por ciento del costo de electricidad anterior. La inversión se ha amortizado en menos de dos años. Debido a que ahora luz natural entra en la planta industrial, las lámparas a veces pueden permanecer apagadas por completo. De ese modo, la empresa ha podido reducir sus emisiones de CO2 en 326 toneladas al año: aproximadamente la misma cantidad de CO2 que generan en promedio 30 alemanes en un año entero.

Las nuevas ventanas de la fábrica permiten la entrada de luz: así, a menudo, las lámparas pueden permanecer apagadas.
Las nuevas ventanas de la fábrica permiten la entrada de luz: así, a menudo, las lámparas pueden permanecer apagadas.
ISD/Dunaferr

Una cortina reduce costos de refrigeración

Notablemente sencillo, pero también muy eficaz es el proyecto de Eleni Outsiou, con el que ocupó el segundo puesto a nivel nacional en Grecia en 2018. La joven empleada de la central de la cadena de supermercados Lidl Hellas analizó el uso del aire acondicionado en el depósito de mercadería de una tienda. Allí notó que el consumo siempre era particularmente alto cuando eran entregados productos frescos en verano. La razón: las puertas que daban hacia la rampa de carga y también las de las cámaras frigoríficas permanecían abiertas.

Eleni Outsiou, de Lidl Hellas, tuvo la idea de colocar cortinas de tiras en las entradas a los depósitos
Eleni Outsiou, de Lidl Hellas, tuvo la idea de colocar cortinas de tiras en las entradas a los depósitos
Lidl Hellas

Outsiou sugirió instalar una cortina de tiras de plástico en la rampa de carga. Y su empleador reaccionó: instaló cortinas de tiras en las 221 sucursales de Greek Lidl, lo que redujo significativamente el consumo de energía. Nueve meses después, la inversión ya se había amortizado. Las cortinas no solo protegen del calor, sino asimismo de los insectos. Ello significa también que hay que tirar menos mercadería.

Acceso a la protección del clima en otros países

Un enfoque algo diferente en relación con la protección del clima y la sostenibilidad tiene la Beca Clima y Energía, para periodistas de Europa Central y Oriental, concedida por los Programas Internacionales para Periodistas (IJP) y apoyada por EUKI. Con la beca, durante dos meses, los periodistas pueden trabajar en un medio de comunicación de otro país europeo y acceder a información detallada sobre temas de clima y energía. La periodista checa de radio Tereza Šťastná, por ejemplo, pasó en 2018 dos meses en la Deutsche Welle, en Bonn, donde investigó, entre otras cosas, sobre los insectos como alimento ecológico y la vida clima neutral.

Las energías renovables son un tema mucho más importante en Alemania que en la República Checa”, dijo Šťastná en una entrevista con EUKI. Sobre todo, el estrecho intercambio con los expertos impresionó a la joven periodista. “Después de mi regreso, le sugerí a mi jefe que en el futuro prestara más atención a las cuestiones climáticas y energéticas. Y reaccionó con una actitud muy abierta. Desde entonces, hemos publicado alrededor de un 50 por ciento más de artículos sobre esos temas y ya he iniciado varias rondas de conversaciones con expertos”.

Volver con nuevas ideas

Marina Kelava, de Zagreb, pasó a fines de 2018 dos meses en la redacción del diario alemán “taz”, en Berlín. Kelava siempre se interesó por los temas ambientales: “Aunque escribo sobre los derechos humanos, la distribución de los recursos y la economía, siempre termino en los aspectos ambientales”, dice. En Berlín, Kelava investigó sobre cafés-talleres de reparación, bicicletas de carga y la economía compartida. La periodista croata dice: “Espero que algunas de las ideas que vi en Alemania también sean aceptadas en mi país”. Kelava está pensando, por ejemplo, en la creación de empresas de alquiler de bicicletas en Zagreb. Ella misma se traslada a menudo en bicicleta. Una vez viajó incluso en bicicleta de la República Checa a los Países Bajos. En el camino visitó proyectos ambientales en Alemania. La experiencia más impactante fue una visita a la mina de lignito a cielo abierto de Hambach, en Renania del Norte-Westfalia: “Había visto minas de carbón antes, pero nunca tanta destrucción. Nunca lo olvidaré”. Con su trabajo, Kelava quiere llamar la atención sobre esos temas. El intercambio de ideas la ha animado aún más a ello. “Desgraciadamente, en Croacia solo hay unos pocos periodistas que, como yo, se han especializado en cuestiones ambientales. Por eso me alegró mucho poder conversar sobre esos temas con mis colegas alemanes”.

¿Desea recibir regularmente información sobre Alemania? Suscríbase aquí al boletín informativo