“Creciente importancia”

Desde 2016 va por el mundo una exposición itinerante sobre el tema “La transición energética en Alemania”. ¿Cuáles son los temas, cuál la resonancia? Entrevista con Ernst Peter Fischer, comisionado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania para Política Energética y Climática y Control de Exportaciones.

Energiewende Haus mit Solardach
Energiewende Haus mit Solardach dpa

Sr. Fischer, en una exposición itinerante se informa desde abril de 2016 en todo el mundo sobre “La transición energética en Alemania”. ¿Qué pueden ver los visitantes?

Nuestra exposición itinerante invita al público a realizar un viaje por el tiempo. La muestra explica en forma interactiva cómo se desarrolló la política energética en Alemania y el mundo desde los años 1970 hasta hoy. Con ello queremos mostrar que la transición energética no surgió repentinamente. Y que es más que la suma de energías renovables, eficiencia energética y abandono de la energía atómica. Es una completa transformación del sistema energético tal como lo conocemos hasta ahora.

A través de filmes, textos y gráficos, los visitantes pueden comprender fácilmente por qué y cómo se lleva a cabo la transición energética. Respondemos a preguntas planteadas frecuentemente y disipamos malentendidos. En el medio de la exposición, los visitantes pueden poner a prueba sus conocimientos en una mesa de preguntas y respuestas.

Ernst Peter Fischer

¿Dónde pudo verse ya la exposición y cuál ha sido la resonancia hasta ahora?

Los seis sets de exposición existentes han sido mostrados hasta ahora en casi 40 lugares en 18 países, habiendo llegado así a varias decenas de miles de personas. La resonancia ha sido muy positiva. Más de cuatro quintos de los visitantes califican positivamente la muestra. Además, la exposición inspiró en muchos lugares debates sobre qué es una política energética sostenible.

Desde fines de abril, la exposición puede ser visitada actualmente en ocho idiomas también en su propia página web: www.energiewende-global.com. Esa posibilidad ha sido usada hasta ahora por personas de más de 60 países, con tendencia a aumentar.

Desde que el presidente Trump anunció el abandono del Acuerdo de París sobre el Clima por parte de Estados Unidos, mucha gente se pregunta cuál es el futuro de la sostenibilidad y la protección del clima. ¿Sigue valiendo la pena abogar por la transición energética?

¡Sin duda alguna! El proceso hacia un abastecimiento energético sostenible se ha acelerado enormemente en los últimos años y ya no puede ser detenido. En todo caso, podrá ser ralentizado. Aunque, ya eso es espantoso, porque, si queremos evitar realmente un cambio climático sumamente peligroso, debemos lograr crear un sistema energético respetuoso con el clima hasta el 2050. Es decir, que no podemos desperdiciar tiempo. Por suerte, como los costos siguen bajando, para muchas empresas, comunas y regiones es hoy un sobreentendido invertir en energías renovables. Nosotros queremos alentar esos esfuerzos.

En realidad, el mensaje es claro: con la transición energética, Alemania quiere lograr un abastecimiento energético sostenible basado en la eficiencia energética y las energías renovables. En muchos países hay preguntas al respecto. ¿Cuáles son las que más frecuentemente escucha y cuáles son sus respuestas?

La primera pregunta es siempre ¿cuánto cuesta? Mucha gente piensa que la transición energética es un lujo que solo pueden darse países ricos. La verdad es todo lo contrario: debido a que en los últimos años las tecnologías se han desarrollado rápidamente, hoy es más barato utilizar fuentes de energías sostenibles que fósiles. Además, la transición energética crea nuevos sectores económicos, que a su vez generan inversiones y puestos de trabajo de alta cualificación.

A menudo se nos pregunta también por qué Alemania quiere abandonar la energía atómica, a pesar de que esta no produce gases de efecto invernadero. También en este caso, el análisis es, sobre todo, económico: la generación de electricidad en plantas atómicas es hoy más cara que muchos otros portadores de energía. Sobre todo, si se incluyen en los cálculos los costos de seguridad y de desmontaje de las centrales atómicas. Además, en la población de Alemania existe un amplio consenso acerca de que la energía atómica conlleva riesgos incalculables. La población no quiere aceptar esos riesgos. A ello se agrega la cuestión de que aún no existe una respuesta a la cuestión de cómo almacenar residuos atómicos radiactivos durante millones de años en forma segura.

Alemania apuesta por la sostenibilidad en el abastecimiento energético. Eso es bueno. ¿Pero no debería decidir cada país por sí mismo cómo abastecerse de energía?

Sí, naturalmente, cada país decide por sí mismo. Tampoco decimos que todos los países deben hacer lo mismo que Alemania. Las condiciones son diferentes en cada país. En la política energética, no existe una única solución. Pero todos los países del mundo han reconocido la necesidad de proteger el clima. Esa responsabilidad compartida para con nuestro planeta y las próximas generaciones no está a discusión. Y en todo el mundo existe un desafío básico: el abastecimiento energético debe ser simultáneamente seguro, pagable y sostenible. Con la transición energética damos un ejemplo y proporcionamos ideas acerca de cómo es posible resolver el problema.

La exposición podrá ser vista también durante la COP23, a comienzos de noviembre en Bonn. ¿Qué otras cosas planea Alemania para la Conferencia Mundial sobre el Cambio Climático?

En primer lugar, queremos ser, junto con Fiyi, un buen anfitrión para el mundo. La COP impulsará la implementación del Acuerdo de París. En pocas palabras: el objetivo es completar la guía de reglas para la protección global del clima. Paralelamente, en la COP, como en los últimos años, diversos actores de la política, el mundo empresarial, la ciencia y la sociedad civil podrán reunirse y presentar iniciativas y proyectos para la protección del clima. Naturalmente, también participan diversos ministerios federales alemanes. El Ministerio de Relaciones Exteriores presentará en la COP seguramente el tema “Clima y seguridad”, por ejemplo, en el marco de un evento paralelo. Los diplomáticos constatamos ya hoy que el cambio climático aumenta la fragilidad de muchos países y constituye un riesgo para la estabilidad y la paz. Por eso, ese tema es importante. En general es válido que, debido a la política climática de la nueva administración de Estados Unidos, paradójicamente, la COP 23 adquirirá una mayor importancia política y atraerá más la atención de los medios de comunicación. Por eso aprovecharemos la conferencia para mantener el impulso que partió de París y subrayar las posibilidades económicas que conlleva una ambiciosa implementación del Acuerdo de París.

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