Conformar un mundo interconectado

Asegurar la estabilidad, mejorar la sostenibilidad, asumir responsabilidad: los objetivos de la Presidencia alemana del G20 para la cumbre en Hamburgo.

Los días 7 y 8 de julio de 2017, Hamburgo estará presente en todos los canales de noticias, portales y periódicos del mundo. En los informes y reportajes se verán la Filarmónica del Elba, el nuevo y espectacular símbolo de la ciudad, muchas banderas y rostros conocidos de la política internacional. Hamburgo, abierta al mundo por tradición, como ciudad-puerto y metrópoli comercial, es anfitriona de la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno del “Grupo de los 20” (G20), los más importantes países industrializados y emergentes. Alemania ejerce en 2017 la presidencia del G20 y eligió como tema del encuentro “Conformar un mundo interconectado”.

Será la primera visita de Donald Trump, el nuevo presidente de Estados Unidos, a Alemania. Nuevo entre los participantes en la Cumbre del G20 en Hamburgo son también Emmanuel Macron, presidente de Francia, y Moon Jae-in, jefe de Estado tailandés. En la cumbre de Hamburgo participarán más de 30 delegaciones y será desplegado un gran dispositivo de seguridad. También estarán presentes unos 4000 periodistas. Cuando tenga lugar el encuentro, una parte esencial del trabajo de la Presidencia alemana ya habrá sido realizado. Desde que Alemania asumió la presidencia de China, en 2016, tuvieron lugar numerosas consultas a nivel de trabajo de los ministerios de los países del G20 y de los propios ministros. Además, Angela Merkel, la canciller federal alemana, se reunión con representantes de la sociedad civil, que explícitamente participarán en el desarrollo de propuestas para afrontar los desafíos globales.

La globalización desata ya hoy “como nunca antes enconadas resistencias”, dice la profesora Amrita Narlikar, presidenta del GIGA German Institute of Global and Area Studies, con sede en Hamburgo. Se ve ya en la política de Donald Trump contra el libre comercio, el referéndum sobre el Brexit y el desarrollo de movimientos populistas de derecha, agrega. Críticas a la globalización provendrán también, antes y durante la cumbre, de activistas y grupos de la sociedad civil: desde hace tiempo están anunciadas protestas pacíficas, aunque ruidosas. Narlikar ve en el G20 el mejor foro para renegociar la globalización. Para la economista, los datos económicos no dejan dudas. “En términos generales, la globalización ha llevado crecimiento y bienestar a todos los países”, dice. Y agrega que la desglobalización es una receta infalible para la disminución del bienestar nacional. Para Narlikar, la Presidencia alemana del G20 se ve confrontada con “un desafío sin precedentes”.

La agenda de la cumbre incluye los grandes temas de la comunidad mundial: cuestiones actuales de la economía y el comercio globales, el empleo, los mercados financieros y la arquitectura financiera internacional. Después del estallido de la crisis financiera global de 2008, el G20 desempeñó un importante papel en la estabilización de las economías nacionales y los mercados financieros internacionales. También una década después, es necesario superar todavía las consecuencias de la crisis financiera que aún se hacen sentir y seguir fortaleciendo la robustez del sistema financiero global, si bien, indudablemente, la situación de la economía mundial ha mejorado desde entonces.

En su 12ª reunión, el G20 no se limita más, como en los tiempos de su creación, 2008/2009, a temas de la economía y las finanzas. En el mundo globalizado, todo está interrelacionado. El cambio climático y la energía, la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la digitalización, la salud y el fortalecimiento de las mujeres son, por ello, también temas centrales del G20, tanto como la lucha contra las causas de los flujos de refugiados, el terrorismo y la corrupción. Si bien los acuerdos del G20 no son vinculantes, puede proporcionar importantes impulsos políticos.

Alemania se propone integrar también en el mayor formato G20 iniciativas que el Gobierno alemán impulsó ya durante su exitosa presidencia del G7 en 2015 en Schloss Elmau, Baviera. Por ejemplo, las iniciativas G7 para el desarrollo de cadenas globales de abastecimiento sostenibles, una mejor preparación internacional para emergencias sanitarias y la lucha global contra la resistencia a los antibióticos. Particular énfasis pone la Presidencia alemana en profundizar la alianza con África. Con países africanos interesados, que también fueron invitados a Hamburgo, 
serán fortalecidas las condiciones marco para inversiones privadas sostenibles e inversiones en infraestructura y energías renovables. Se cuenta con que la iniciativa tendrá efectos también en otras áreas de 
la sociedad y la economía, tales como la reducción de riesgos derivados del cambio climático y un fortalecimiento de la posición de las mujeres.

El Gobierno alemán define las prioridades de su presidencia de conformidad con tres objetivos: “Asegurar la estabilidad, mejorar la sostenibilidad 
y asumir responsabilidad”. Suena prometedor: en todo el mundo podrá seguirse en vivo de qué manera la Presidencia alemana del G20 logra llevarlos adelante. //