“Los conflictos internacionales determinan mi trabajo”

Como jefe de la sección de ayuda de emergencia de Malteser Internacional, Oliver Hochedez viaja a las regiones en crisis de todo el mundo.

Es imposible saber dónde pasaré las próximas semanas. Eso es parte de mi trabajo como jefe del programa de ayuda humanitaria de Malteser Internacional. Cuando en cualquier lugar del mundo hay personas necesitadas, probablemente al poco tiempo yo estoy allí para coordinar las acciones de ayuda. Después del tsunami del Océano Índico en 2004, viví casi tres años en Indonesia, y más tarde dos años en Etiopía por las hambrunas. Desde 2014 son los conflictos internacionales los que determinan mi trabajo. En los últimos meses estuve en Irak, Turquía, Líbano, Nepal y Ucrania. En el servicio de ayuda humanitaria de Malteser Internacional trabaja un equipo de cuatro empleados a tiempo completo más un equipo de 20 expertos cooperantes. Malteser International está representada en todo el mundo con unas 20 oficinas regionales. El objetivo de la ayuda humanitaria para casos de emergencia es proveer lo antes posible apoyo a quienes lo necesitan. Sobre todo atención médica, pero también abastecimiento de agua, comida y artículos de higiene. En Irak, en el Líbano, en el norte de Siria y en Turquía venimos ayudando desde 2014 en nuestros hospitales de campaña, clínicas móviles y centros de salud a más de 200.000 pacientes. Estudié ciencias de las comunicaciones y quería inicialmente ser periodista. Pero deseaba no solo escribir acerca de los desastres, sino también contribuir activamente a la mejora de la situación. Por eso me hice miembro de la ayuda humanitaria. Nuestro trabajo es importante y valioso, pero siempre hay que tener presente que no resuelve los conflictos. Esto solo puede ser labor de la política.” ▪