“Siempre existe un cierto riesgo”

Marcia Hamzat tiene un trabajo peligroso: Con los dragaminas alemanes elimina minas y municiones y ayuda a que los campos florezcan de nuevo.

Recuerdo muy bien mi primera misión para los dragaminas alemanes (Demira) en diciembre de 2004. A finales del año 2004 acababa de terminar mi carrera de ciencias políticas en la universidad. Cuando me llegó la noticia del terrible tsunami en el Océano Índico yo estaba en India. Empaqué mis cosas y volé a Sri Lanka. Lo que vi allí fue terrible. Sin embargo, pensé para mí: si tienes dos manos, puedes usarlas para ayudar a esta gente. En la región de la Bahía de Arugam ayudé como voluntario al personal de Demira a prestar atención médica a las víctimas. De vuelta a Alemania, solicité unirme a Demira y me aceptaron. Demira realiza dos tareas básicas: atención médica y limpieza de minas y municiones. Me entrené en limpieza de minas y municiones, y participé en ejercicios contra secuestros y otras capacitaciones en materia de seguridad. Hoy soy responsable de la planificación, ejecución y gestión de proyectos internacionales. En el campo de la atención médica me ocupo, por ejemplo, de la logística y la seguridad de mis colegas médicos. Desde hace once años trabajo para Demira en todo el mundo. De 2012 a 2014 estuve en Libia. En dos años eliminamos más de 80 toneladas de municiones. También estuve en misión en Angola y en Bosnia y Herzegovina. Claro que siempre existe un cierto riesgo. Pero trabajamos en un entorno altamente profesional, bien equipados y entrenados. A veces viajamos, pasados muchos años, por un campo que antes había estado sembrado de minas. Hoy ese campo da alimento a la población. Ahí vemos los frutos de nuestra labor.” ▪