Codo con codo
De enemigos a aliados: hitos clave en el camino hacia la alianza franco-alemana.
De la enemistad que enfrentó a Alemania y Francia nació, tras el final de la Segunda Guerra Mundial, una estrecha alianza que, paso a paso, ha acabado marcando a toda Europa hasta hoy. En 1950, el ministro de Exteriores francés, Robert Schuman, dio un paso decisivo al proponer una gestión conjunta del carbón y el acero, sentando así las bases del proyecto de unificación europea. El canciller Konrad Adenauer y el presidente Charles de Gaulle establecieron el marco político en 1963 con el Tratado del Elíseo: coordinación constante, cooperación estrecha y programas de intercambio. El encuentro entre Helmut Kohl y François Mitterrand en Verdún, en 1984, se convirtió también en un símbolo de la reconciliación entre Francia y Alemania. Con el Tratado de Aquisgrán (2019/2020), la amistad franco-alemana dio un paso más y se consolidó como motor de Europa hasta nuestros días.