El papel del alemán en el ámbito internacional

Ulrich Ammon, destacado sociolingüista, evalúa la importancia del alemán.

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En los mapas lingüísticos, el alemán suele aparecer como una lengua hablada sólo en Europa. Su difusión como lengua estatal oficial se limita a siete Estados centroeuropeos: Alemania (unos 82 millones de habitantes), Austria, Liechtenstein, Suiza (4 lenguas oficiales) y Luxemburgo (3 lenguas oficiales), así como una pequeña parte de Bélgica (comunidad de habla germana en el este) e Italia (provincia de Bolzano – ­Alto Adigio). Sin embargo, en todo el mundo se aprende el alemán como lengua extranjera. Esto es en parte una consecuencia de su im­portancia histórica, sobre todo como lengua científica. Por otro lado, el interés por el alemán en todo el mundo es fomentado por el poder económico de sus países nativos, su peso político, su liderazgo en tecnologías relevantes, su atractivo sistema educativo, su participación en el intercambio internacional de información y en el turismo.

/1// El alemán se impartió en 2005 como lengua extranjera en los colegios públicos de 114 Estados (fuera de su área como lengua oficial); en 1983 eran sólo 88 Estados. Por lo tanto, el aprendizaje del alemán tiende a expandirse, incluso si se tiene en cuenta que el número de Estados ha ido aumentando. El número total de estudiantes no ha aumentado tanto: de 15,1 millones en 1983 a unos 16,7 millones en 2005. Un sondeo mundial publicado en marzo de 2010 muestra la continuidad de esta tendencia: El número de Estados en los que se imparte alemán en los colegios ha aumentado a 119, pero el número de alumnos alcanza sólo los 14,5 millones (si bien faltas las cifras definitivas de 26 Estados). Se aprecia un crecimiento en muchos países en vías de desarrollo, como Brasil, China o India, pero un descenso en los países de la CEI, así como, en parte, en Europa Centro-Oriental y Escandinavia. Llama la atención la difusión en cada vez más Estados, también en África, con el apoyo de los nuevos Institutos Goethe en Luanda (Angola) y Dar es Salaam (Tanzania). No obstante, la distribución mundial visible en el mapa (según los datos de 2005) sigue teniendo vigencia. También se aprende alemán en las escuelas superiores, en Filología Germánica o como materia complementaria de otras carreras, en muchos lugares: 97 Estados en 2005 y 117 Estados en 2010. Otras instituciones importantes para el aprendizaje del alemán son los 123 colegios alemanes en el extranjero y unos 1500 colegios con enseñanza reforzada del alemán, que forman parte del programa “Colegios: Socios para el futuro” (PASCH). No obstante, el alemán prácticamente nunca es la primera lengua extranjera en los planes de estudios. Se desconoce la cantidad de personas que realmente hablan alemán como lengua extranjera en todo el mundo y su nivel. Cálculos aproximados tienden a los 100 millones. El número de hablantes nativos o bilingües que hablan alemán con regularidad ascendería a 128 millones, inclusive minorías y emigrantes. Con estas cifras, el alemán se situaría en el puesto once de todas las lenguas, justo detrás del japonés y delante del francés. El primer puesto lo ocupa el chino. El hecho de que también el hindi o el bengalí figuren por delante del alemán revela que el número de hablantes nativos o bilingües tiene una importancia secundaria en la posición internacional que ocupa una lengua.

/2 // La posición del idioma alemán en el mundo tiene una fundamentación económica considerable. De acuerdo con el producto nacional bruto que generan todos los hablantes nativos juntos, el alemán ocupa el tercer puesto de todas las lenguas, aunque es de prever que el chino pronto lo adelantará. En este cálculo se incluye a todos los Estados del mundo con un porcentaje de su producto nacional bruto equivalente al porcentaje de hablantes (nativos) del idioma en cuestión en la población, por ejemplo en el caso de Suiza, es un 63,7 por ciento según el porcentaje de hablantes del alemán. Los Estados de habla alemana desempeñan un papel destacado en el comercio mundial. El atractivo de un idioma como lengua extranjera depende más del poder económico de los hablantes que de la cantidad de personas que lo hablan. En base a esto se mide su utilidad para las personas que participan en el mercado mundial y que desean mantener contacto con los países nativos, incluido a nivel científico, diplomático o cultural. Las empresas internacionales de los Estados de habla alemana utilizan hoy en día en gran parte el inglés, pero también el alemán, y valoran su conocimiento como cualificación adicional u ofrecen cursos de alemán internos. En muchos lugares hay demanda de conocimientos de alemán en el sector económico. Por ejemplo, en la Unión Europea, un once por ciento de las empresas sufren pérdidas por falta de conocimientos de alemán (estudio “ELAN”, 2006). En las empresas alemanas se selecciona a menudo el idioma de acuerdo con la función y se realiza un esfuerzo, sobre todo en las compras, por adaptarse al idioma del cliente. Esto se corresponde con la norma de educación según la cual el escoger su lengua materna es una muestra de respeto hacia el socio. Con el uso de una lengua franca, principalmente el inglés, se renuncia, al fin y al cabo, a la propia ventaja como hablante nativo. Pero con el debido cuidado, una lengua extranjera, que el socio también domine y acepte, es igualmente adecuada.

/3// La idea del alemán como lengua internacional va ligada en primer lugar a la ciencia, más que a la economía. Y es que hace no tanto tiempo, sobre todo en la primera mitad del siglo XX, científicos de todo el mundo leían con regularidad textos en alemán, muchos publicaban también en este idioma, y los médicos japoneses hasta redactaban en alemán sus fichas de pacientes. Hoy, en cambio, domina el inglés a nivel internacional, precisamente en las ciencias naturales, en las que el alemán era la lengua predominante. El porcentaje de publicaciones en alemán sobre ciencias naturales estimado por las bases globales de datos bibliográficos, que, sin embargo, están sesgados en favor del inglés, no sobrepasa el uno por ciento. En las ciencias sociales, el porcentaje asciende en torno al siete por ciento, lo cual coloca el alemán en segundo lugar, empatado con el francés, y de nuevo muy por debajo del inglés. No se ha investigado de forma fiable si dentro de las ciencias humanas existen especialidades en las que el alemán desempeñe un papel relevante internacionalmente. En base a diversos indicios, serían especialidades como las siguientes, por orden de importancia: lengua y literatura alemana, arqueología, historia del arte, musicología, filosofía y teología, egiptología, indogermanística, judaística, orientalística y eslavística. El alemán conserva su relevancia como lengua científica debido a obras clásicas en numerosas disciplinas de las ciencias humanas y sociales de autores como Kant, Marx, Freud, Max Weber o Einstein, por nombrar sólo a unos pocos. En original sólo pueden leerse en alemán.

/4// Una novedad en la formación académica son las carreras “internacionales” impartidas en inglés, sobre todo en los semestres iniciales. En Alemania, esta tendencia comenzó hace unos diez años, al igual que en otros países, incluso en Francia. Estas carreras facilitan el acceso a estudiantes extranjeros, muchos de los cuales luego continúan estudiando en alemán, por lo que estas carreras podrían incluso reforzar la posición internacional del alemán a medio plazo. Sin embargo, la debilitarían si los estudiantes no tuvieran que aprender nada de alemán durante sus estudios.

/5// En el amplio campo de acción de la diplomacia y la política internacional, la funesta historia alemana del periodo de 1933 a 1945 también ha afectado al idioma alemán: el alemán no es una de las seis lenguas oficiales de las Naciones Unidas, pero al menos se traducen al alemán todos los documentos importantes. Su débil posición en las Naciones Unidas ha contribuido a que el alemán tampoco ocupe una posición destacada en el Consejo de Europa; sólo es una “lengua de trabajo”, junto con el italiano y el ruso, lo cual supone aquí una posición subordinada. Las “lenguas oficiales” son el inglés y el francés. En la Unión Europea (UE), el alemán es una de las 23 lenguas oficiales, que sirven para la comunicación entre las instituciones de los Estados miembros. Pero forma parte también del círculo más reducido de lenguas de trabajo institucionales, estatus del que goza por ejemplo en la Comisión Europea. No obstante, se utiliza menos que el inglés y el francés. Aun así, sigue teniendo peso dentro de la UE por contar con el mayor número de hablantes nativos, por ser la segunda más hablada como lengua extranjera, tras el inglés y a la par que el francés, por ser el idioma oficial en el mayor número de Estados miembros y por constituir la comunidad lingüística con mayor poder económico. Su situación geográfica también otorga importancia al alemán dentro de la UE. Sería difícilmente compatible con los principios democráticos el que el alemán no acabara formando parte de las lenguas de trabajo de forma permanente o que fuese una de las lenguas de gobierno en el caso de que la UE se convirtiera en una federación.

/6// En Internet, el alemán desempeña un papel destacado. Es de señalar que hace tiempo que ostenta el segundo puesto en la enciclopedia online Wikipedia, de acuerdo con la clasificación actual por número de artículos (en inglés: más de tres millones de artículos; en alemán: más de un millón; en francés o italiano: en torno al medio millón). Más importancia tienen, por supuesto, las páginas web, pero su número exacto es difícil de calcular, ya que el bus­cador predominante, Google, no cuenta con un contador por lenguas. Según di­versas fuentes más antiguas, el alemán también ocuparía el segundo puesto por número de páginas web, muy por debajo del inglés, pero por encima del francés, japonés y español. El número de usuarios depende a su vez del número de hablantes. En este sentido, el alemán quedaría en la sexta posición, tras el inglés, el chino, el español, el japonés y el portugués.

Resumiendo: Es evidente que la globalización pone bajo presión a todas las lenguas internacionales y potencia el inglés como lengua mundial. Sin embargo, se puede pronosticar de forma realista que el alemán seguirá siendo una importante lengua internacional en un futuro próximo. //

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