Reprogramado

No solo para nerds: la nueva “Code University”, en Berlín, forma a la creativos digitales del futuro.

Manuel Dolderer

Alemania. Thomas Bachem fundó la universidad en la que él mismo hubiera deseado estudiar. Porque los estudios de informática le parecían muy teóricos, Bachem, hoy de 31 años, estudió economía de empresas. A programar ya había aprendido solo. Entre otras cosas, desarrolló un portal para biografías y se lo vendió a XING, una red para profesionales. Ahora hizo realidad su sueño: en el otoño de 2017 abrirá sus puertas en Berlín la “Code University”. Cuatro preguntas a este empresario digital.

Sr. Bachem, en los últimos tiempos se dice que programar es cada vez más una técnica cultural. ¿Debemos aprender todos a programar?
Todos deberíamos tener conocimientos básicos, porque programar es muy importante para todas las áreas de la vida y su importancia aumentará aún más en el futuro. Por otra parte, el desarrollo de software es un tema sumamente complejo. Para poder implementarlo profesionalmente son necesarios estudios o una cualificación profesional.

Esa cualificación puede adquirirse próximamente en la “Code University”. Allí podrán estudiar, sin embargo, no solo interesados en la TI, sino también, por ejemplo, artistas. ¿Por qué?

En el desarrollo de productos digitales desempeñan un importante papel, naturalmente, disciplinas matemáticas. Pero, también se necesita creatividad. Ofrecemos tres carreras, también en inglés: ingeniería de software, diseño interactivo y gestión de productos. Se trata de los tres perfiles profesionales típicos demandados por las empresas de internet. Los gestores de diseño y productos no entran generalmente muy en contacto con el desarrollo de software. No obstante, son muy importantes para los equipos.

Muchos oferentes de cursos de TI tienen dificultades para atraer a mujeres. ¿Cuán atractiva es su universidad para las jóvenes?
Actualmente, el 25 por ciento de los aspirantes a estudiar en la universidad son mujeres. A largo plazo, queremos alcanzar un porcentaje de 50 más x. Tampoco para nosotros es sencillo. El problema radica en que las muchachas no hallan muy atractivo un hobby que tenga que ver con técnica. Cuando, más tarde, deben optar por una carrera, piensan que están muy retrasadas en comparación con los jóvenes. A ello se agrega que ellas son más precavidas que ellos. Y se preguntan: técnica, ¿para qué? Se plantean impulsar algo con sus conocimientos, también en la sociedad. Por eso, nosotros subrayamos que con productos digitales se pueden alcanzar los más variados objetivos.

¿Cuánto cuestan los estudios?
Ofrecemos un modelo al que llamamos “contrato intergeneracional invertido”. Los estudios, al principio, no cuestan nada. Durante los siguientes diez años, los diplomados pagan un determinado porcentaje de sus ingresos. Y eso solo si sus ingresos superan un cierto mínimo. Queremos que en nuestra universidad estudien los grandes talentos y no los que tienen los padres más adinerados. Otra opción es el pago directo. En ese caso, los estudios de tres años cuestan 27.000 euros.

 

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