¿Martini o sidra?

Fráncfort del Meno es una ciudad donde no solo fluye el dinero. Por qué vale la pena visitar esta ciudad de bancos.

En Fráncfort, los visitantes pueden visitar 15 museos.
En Fráncfort, los visitantes pueden visitar 15 museos. Getty Images - iStockphoto

La ciudad alemana de los bancos tiene un ligero encanto neoyorquino. Vista desde el río Meno, la línea de rascacielos de Fráncfort no tiene por qué temer comparaciones con las de otras metrópolis del mundo. Con una diferencia: más allá de los rascacielos de “Mainhattan” (como se llama en broma al barrio de bancos de Fráncfort) no se extiende ninguna ciudad de millones de habitantes. Fráncfort solo tiene unos 700.000. Pero es el principal centro financiero de Alemania y aquí tiene su sede también el Banco Central Europeo. La ciudad combina la modernidad y la tradición, la internacionalidad y la cultura tradicional de Hesse.

Sachsenhausen, ribera del Meno, barrio de los bancos

Quien conoce Fráncfort solo como lugar de trasbordo de tren o avión, la próxima vez debería invertir más tiempo en hacer escala. Especialmente en verano, la ciudad muestra cuánto verde hay más allá de las torres de los bancos, por ejemplo, a orillas del Meno. Allí esperan al visitante, además de mucha naturaleza y una grandiosa vista de los grandes edificios, también 15 museos: desde el Museo de Arquitectura al del Cine, desde el de Bellas Artes al de Historia Judía. Particularmente conocido y admirado entre los amantes del arte es el Museo Städel, que ofrece un vasto panorama de 700 años de historia del arte europeo.

Top 5 Museums in Frankfurt: Schirn, Senckenberg, Städel, MMK, Historisches Museum

La antípoda de la Fráncfort cosmopolita e intelectual es “Fraa Rauscher”, una mujer histórica de leyenda, de la que se dice que era muy aficionada a la tradicional sidra de Frankfurt (“Apfelwein”). Es presentada en todo tipo de ocasiones y festivales tradicionales. Incluso se le erigió un monumento: una fuente en la calle Klappergass, en el barrio de los “pubs” de Alt-Sachsenhausen. ¡Pero ten cuidado! La estatua arroja agua hacia los transeúntes desatentos, para deleite de quienes presencian la escena.

"Fraa Rauscher"
"Fraa Rauscher" picture-alliance - dpa

Quien busque en Fráncfort otro cambio de perspectiva puede tomar el ascensor del edificio Main Tower, en la calle Neue Mainzer Strasse, subir hasta el último piso y visitar el mirador a 198 metros de altura. Con buen tiempo, desde allí puede verse toda el área del Rin-Meno, hasta las vecinas cordilleras medias de Taunus, Odenwald y Spessart. Para terminar el día con un vaso de sidra fresca, se recomienda un viaje al barrio de Sachsenhausen o a la antigua base aérea estadounidense de Bonames, un distrito en el norte de la ciudad.

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