Eisenach: la ciudad del Castillo de Wartburg

En la serie “Mi ciudad”, de deutschland.de, alcaldes dan consejos y proporcionan información de primera mano. Parte 38: Katja Wolf, alcaldesa mayor de Eisenach.

dpa/Arifoto Ug - Eisenach

Sra. Wolf, ¿qué caracteriza a su ciudad? 

Eisenach ofrece una muy particular mezcla de historia, cultura, industria y magníficos espacios naturales. Debido a su estrecha relación con personalidades históricas, tales como santa Isabel y Lutero, y su ubicación más arriba de la ciudad, el Castillo de Wartburg es el monumento emblemático y punto central de atracción de la ciudad. También Bach y su música son venerados en Eisenach, ciudad natal de Johann Sebastian Bach. Además, actualmente somos una de aproximadamente 70 ciudades de la Reforma en Europa y lugar central de las celebraciones en relación con el aniversario de la Reforma en Turingia. Junto a la “alta cultura”, en Eisenach tenemos, sin embargo, también lo sobrio y modesto de la industria y las profesiones manuales. Eisenach es sede de la industria del automóvil, que tiene en la ciudad una rica tradición. Además, la ubicación central y las buenas conexiones de transporte de Eisenach han atraído a numerosas otras industrias. Este año, con la creación de la Universidad Dual Gera Eisenach, nos hemos transformado incluso en ciudad universitaria. El número de habitantes de Eisenach crece, también con la llegada de muchos refugiados, transformándose rápidamente. La apertura al mundo es ahora una tarea y simultáneamente una posibilidad de desarrollo. El crisol, aunque no demasiado grande, que es Eisenach se halla, además, en medio de dos muy hermosos paisajes: el Parque Natural Selva de Turingia y al Parque Nacional Hainich. Además, forma parte del sitio del Patrimonio Natural de la UNESCO Wartburg-Hainich. 

¿Qué ve cuando mira a través de la ventana de su despacho?

Mi despacho se halla en el segundo piso del ayuntamiento histórico. Cuando miro por la ventana, veo la iglesia de San Jorge, en la que se halla la pila bautismal de Bach. Esa iglesia restaurada es un hermoso lugar de calma en medio del ajetreo cotidiano. Y el gran reloj de su torre acompaña las jornadas. Además, recuerdo muy hermosos conciertos que tienen lugar allí regularmente. Una particularidad son los Conciertos del Mercado de Eisenach, en los que se puede disfrutar de treinta minutos de música de órgano de julio a septiembre en las últimas horas de la mañana, todos los días, excepto los domingos. Hacia el otro lado, veo la calle comercial central de la ciudad, la Karlstrasse, expresión de vida en nuestro casco urbano antiguo. Allí siempre se ve mucha gente. Me alegra mucho que las tiendas en la ciudad tengan tan buena recepción por parte de la gente. Así, el centro de la ciudad puede seguir siendo eso: un centro. 

¿Cuál es su lugar preferido en la ciudad?

Mi lugar preferido no se halla en realidad en la ciudad. Es el monte Metilstein, frente al Castillo de Wartburg. Allí, la ciudad se halla a las espaldas y es posible distanciarse un poco de la densidad de la vida cotidiana, los ruidos y el comercio. Simultáneamente se ve el Castillo de Wartburg y detrás, la Selva de Turingia. Tanto el bosque como el castillo transmiten serenidad: el bosque, por su extensión y el castillo, por su fortaleza. Se está muy cerca de la ciudad, pero también del castillo, con sus muchos visitantes, pero no se tiene nada que ver con eso: es verdaderamente muy tranquilo. 

¿A qué personalidad de su ciudad estima más?

Actualmente no existe ninguna personalidad a la que destacaría aquí particularmente. Estimo mucho a las personas activas, comprometidas y visionarias. ¡Por suerte, de ese tipo de personas hay muchas en Eisenach! En cuanto a las personalidades históricas de Eisenach, me impresiona particularmente santa Isabel, que vivió su ideal del amor al prójimo contra todas las convenciones y comodidades. Estimo mucho la música de Johann Sebastian Bach y me alegra sobremanera que en Eisenach tengamos una y otra vez la posibilidad de escuchar magníficas interpretaciones de sus obras. Actualmente, en relación con el aniversario de la Reforma, en Eisenach se reflexiona, habla y debate mucho acerca de Martín Lutero. Así, conozco cada vez más facetas del Reformador y me impresiona mucho su personalidad: era fuerte, enérgico, incluso tendía a la ira cuando se trataba de defender sus tesis y visiones. Por otro lado, era vulnerable y transmitía mucho amor en su vida privada. 

¿Qué lugar de la ciudad le mostraría a un visitante?

A menudo sorprendo a mis visitas tomado en otra dirección poco antes de la entrada al barranco Drachenschlucht. Les muestro el algo más íntimo barranco Landgrafenschlucht, donde el caminante se cruza con menos gente y puede disfrutar más de la naturaleza. El barranco es solo un ejemplo de varios maravillosos lugares: también podríamos entrar en la gruta Elfengrotte o caminar hasta el Castillo de Eisenach. Son magníficos y acogedores lugares, tan próximos a la ciudad que puede irse hasta allí a pie. 

¿Dónde puede conocerse mejor a los habitantes de su ciudad?

Lo mejor para conocer a los habitantes de Eisenach es participar en sus fiestas. El mejor ejemplo es la fiesta “Sommergewinn”, quizá la más antigua celebración primaveral alemana, que dura una semana y finaliza todos los años con un desfile de carros adornados y participantes con máscaras. Muchos habitantes de Eisenach alientan también todos los años en la salida a los participantes en la carrera “Rennsteiglauf”. En la vida cotidiana, a los habitantes de Eisenach se los puede conocer en las numerosas asociaciones, que cubren toda la gama del compromiso ciudadano. Estoy muy agradecida por todo ese trabajo honorario y las numerosas actividades voluntarias. 

¿Dónde le gusta pasar sus vacaciones? 

El mundo es muy grande, pero mi familia siempre opta por la costa del Báltico. Caminar descalzos por la arena, el vasto panorama del mar, impresionantes formaciones rocosas y un tiempo atmosférico “de verdad” ejercen sobre nosotros un gran atractivo. 

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