Arte 
interconectado

El Centro de Arte y Tecnología Mediática de Karlsruhe (ZKM) ofrece mediante “Globale” un foro único para el intercambio.

Eso precisamente debe parecerle a algunos la globalización: una nube que dentro de poco nos envolverá por completo. Y como cada vez está más cerca, se va volviendo difusa y se pierde de vista su contorno, ya de por sí desdibujado. La nube creada artificialmente en el patio de luces del Centro de Arte y Tecnología Mediática de Karlsruhe (ZKM) durante la inauguración de la serie de exposiciones y eventos organizados bajo el título “Globale”, era más que un coqueteo técnico o un eco de modernas fantasías de exequibilidad. La empresa alemana de tecnología energética Transsolar y el arquitecto japonés Tetsuo Kondo habían creado con su “Cloudscapes” un símbolo de lo global, que al mismo tiempo era algo concreto. En esa tensión entre lo concreto y lo simbólico, Globale intenta a lo largo de 300 días alcanzar su objetivo de hacer palpables desde múltiples perspectivas las tendencias pioneras y disruptivas del siglo XXI.

El director del ZKM, Peter Weibel, y su equipo llevan al extremo aquello que ya caracterizara las desbordantes exposiciones universales del siglo XIX y las Bienales y Dokumentas del siglo XX, que superan el ámbito artístico: el arte y la técnica, el saber y la estética, la representación y la producción coexisten menos separados que nunca. El programa curatorio de “Globale” dice adiós al mito de la autonomía del arte y a la consideración del arte como algo burgués-contemplativo. Con términos bien sonantes como “Renacimiento 2.0”, “Antropoceno”, “Revolución digital” o “Exo-evolución”, navega por esas nubosas zonas fronterizas en las que los puntos de orientación son escasos y las clasificaciones inciertas. El artista HA Schult, por ejemplo, partió de París a Pekín con su coche híbrido y creó sus conocidos cuadros biocinéticos aplicando literalmente el lema: “La naturaleza se pinta a sí misma”. En la sala ZKM_Subraum se puede hacer un seguimiento de su viaje. En la exposición colectiva Infoesfera, que tematiza los datos digitales como nuevos entornos vitales, no solo participan artistas como el japonés Ryoji Ikeda, con sus mundos audiovisuales, sino también el Chaos Computer Club y el blog netzpolitik.org. El sociólogo Bruno Latour, cofundador de 
la teoría del actor-red, es el curador de la exposición “Reset Modernity!”, que pretende esclarecer el papel de lo local en lo global e incluye una sección multimedia en la que los visitantes pueden aportar sus propias ideas sobre la modernidad.

Limitación, concatenación, reciprocidad, hibridación, tecnología como arte y cultura o arte y cultura como tecnología; estos son los principales puntos de referencia del cuarto de maravillas que constituye “Globale”, de apariencia futurológica, pero de hecho un diagnóstico del presente. El recorrido de la exposición conduce de forma indirecta lejos de la imagen del ser humano como “individuo” y rey soberano de la Creación y hacia un ser humano como “dividuo”: un ser que conforma y es conformado en la misma medida por la participación. ▪