Entre el campo y el algoritmo
Marie Hoffmann es una de las influencer agrarias más exitosas de Alemania. Su foco está en los retos y las oportunidades de la agricultura moderna.
Una vieja y solitaria granja en la región del Münsterland invernal. Adoquines, casas de entramado de madera, idilio rural hasta donde alcanza la vista. De vez en cuando, el sol se abre paso entre la niebla y hace brillar los campos cubiertos de nieve. El ambiente parece sacado de otra época. Hasta que Marie Hoffmann sale por la puerta, móvil en mano, con dos perros salchicha y un gato siguiéndola. La joven se ha convertido en una de las influencers agrarias más influyentes de Alemania y acerca a millones de seguidores una visión –muy moderna– de la agricultura.
Agricultura to go
En sus publicaciones y vídeos en redes sociales, Hoffmann aborda los más diversos temas relacionados con la agricultura, desde el cultivo y la ganadería hasta la salud del suelo y la sostenibilidad, pasando por la tecnología agraria y la digitalización.
“Lo que busco es que quienes no son del sector comprendan los retos y las oportunidades actuales de la agricultura”, explica la agrónoma y doctoranda de 28 años mientras alimenta y acaricia a sus ovejas.
Hoffmann no procede de una familia agrícola tradicional: su padre es artesano y su madre, maestra. La pasión por la agricultura le llegó a través de su abuelo, que se la llevaba a las granjas y le mostró, entre campos, establos y balas de heno, cuánta vida hay en el suelo. “Siempre me ha gustado estar al aire libre y desde muy joven supe que esta profesión encajaba conmigo.”
Eficiencia y sostenibilidad: no son incompatibles
La influencer se muestra poco interesada en los debates, a menudo muy emocionales, entre los partidarios de la agricultura ecológica y la convencional. Habla abiertamente de los conflictos de objetivos: rendimiento, riesgos climáticos, costes, expectativas sociales. Y para resolverlos, apuesta sobre todo por la lógica de la práctica: “El secreto suele estar en una gestión eficiente”, afirma Hoffmann. Como ocurre, por ejemplo, con el espinoso tema de la protección de los cultivos: Lo más importante es utilizar los productos fitosanitarios únicamente cuando de verdad hacen falta.
Hoffmann detecta un enorme potencial de innovación para mejorar la eficiencia: Habla de maquinaria agrícola autónoma, robots, drones, inteligencia artificial, software e interfaces de datos, y de qué soluciones aportan realmente valor a la agricultura. “El desarrollo tecnológico está dando ahora pasos enormes”, dice. “Pero no todas las soluciones son aplicables a cada caso y, muchas veces, todo depende del coste.”
En sus contenidos, la influencer agraria prueba nuevos dispositivos y aplicaciones, y explica sus ventajas y sus limitaciones. “La agricultura es una profesión de futuro atractiva”, afirma Marie Hoffmann. “Pero solo si estamos dispuestos a seguir aprendiendo.”