El retorno de los animales

Lobos, gatos monteses y bisontes retornan a Alemania.

picture-alliance/Arco Images - Luchse
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Cuando un guarda forestal en la década de los 1990 avistó un lobo en la zona de entrenamiento militar Oberlausitz del Estado federado de Sajonia, no podía creer lo que veían sus ojos. Se suponía que los ancestros del perro doméstico habían desaparecido en Alemania unos 200 años antes. Pero en el año 2000 biólogos especializados en fauna salvaje confirmaron con pruebas: el "canis lupus" había vuelto como inmigrante polaco. Cerca de la frontera con Polonia, en el brezal de Bad Muskau, nacieron los cachorros de lobo. Desde entonces, los huidizos y para el ser humano inofensivos depredadores se extienden cada vez más. En la actualidad se estima que viven unas 20 manadas de lobos en Alemania. También los gatos monteses se consideraban desaparecidos en el sur de Alemania desde 1912, hasta que en 2006 y 2007 unos animales atropellados en Kaiserstuhl fueron claramente identificados como gatos monteses, demostrándose así por primera vez su presencia. Hoy se estima que entre 3.000 y 6.000 gatos monteses viven en Alemania.

Mientras que el lobo y el gato montés volvieron por sí mismos, el lince y bisonte fueron reintroducidos por el ser humano. Se estima que el último lince alemán habrá muerto en 1850 en los Alpes Bávaros. Gracias a programas de reasentamiento hoy se puede encuentran a estos animales por ejemplo en el Bosque Bávaro, en el macizo de Harz, en la Selva Negra, en el Bosque del Palatinado y en la región de Eifel. También los mamíferos terrestres más grandes de Europa vuelven a vivir en Alemania: en Rothaargebirge, Renania del Norte-Westfalia, se liberó una manada de bisontes en abril de 2013. Poco después, el también llamado bisonte europeo ya tuvo descendencia. Hembras de esta manada dieron a luz en Alemania los primeros bisontes de los últimos 400 años en estado salvaje.

Las reacciones al retorno de los animales salvajes han sido en su mayoría positivas. Pero algunos tropiezan con cierto temor con lobos porque les recuerdan el cuento de hadas "Caperucita Roja" y también porque algún lobo muerde de vez en cuando a una oveja. Por eso, los ecologistas se han dado a la tarea de informar al respecto y asesorar a agricultores y pastores de cómo defenderse del lobo. Los humanos deben aprender de nuevo a convivir con animales depredadores en sus cercanías. 

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