La ciudad resiliente

Las ciudades deben resistir crisis, catástrofes y el cambio climático. El experto Detlef Kurth explica cómo es posible.

Rotterdam es considerada un modelo para la protección contra inundaciones en todo el mundo.
Rotterdam picture alliance / ROBIN UTRECHT

Profesor Kurth, cuando se habla del futuro de las ciudades, se suele hablar de resiliencia urbana. ¿Qué significa eso?
En el Memorándum sobre Resiliencia Urbana, definimos una tríada de características para las ciudades. En primer lugar, la resiliencia significa "rebotar", es decir, recuperación del estado original después de una crisis o desastre. Pero eso no es suficiente para un desarrollo urbano sostenible. Por eso necesitamos dos dimensiones más: adaptación y transformación, es decir, preparar las ciudades para las crisis y transformarlas para que sean más sostenibles y resistentes en el futuro.

¿Cómo se convierten las ciudades en resilientes?
El primer paso para una ciudad es tomar conciencia de las futuras crisis y catástrofes. Es muy importante contar con una infraestructura robusta y abundante, que funcione bien en caso de crisis. Pero también se trata de reflexionar sobre el aspecto de la resiliencia en proyectos de construcción y en la evaluación de futuras crisis. Esto forma parte de la planificación preventiva e incluye un análisis de riesgos, por ejemplo, para ver dónde son inminentes las inundaciones, o dónde se esperan episodios de calor y si las personas en riesgo viven allí. Hasta ahora, Alemania ha tenido la suerte de que no ha habido tantas catástrofes; desde ese punto de vista, falta conciencia sobre los riesgos y hay que ponerse al día.

Profesor Detlef Kurth, TU Kaiserslautern
Profesor Detlef Kurth, TU Kaiserslautern

También habla de ciudades "coloridas". ¿Qué se quiere decir con eso?
Existen los cuatro términos verde, azul, gris y blanco de la estrategia de adaptación al clima, que están muy relacionados con el pensamiento de resiliencia y definen objetivos para las ciudades. Ciudad verde significa más plantas para el microclima y la calidad del aire. La ciudad azul significa más agua, es decir, zonas de evaporación y cursos de agua abiertos para contrarrestar el calor extremo. La ciudad gris da lugar a más sombras, sobre todo en verano. La ciudad blanca se refiere al efecto albedo, es decir, que las superficies blancas reflejan la luz del sol y así contrarrestan el sobrecalentamiento de la ciudad.

Es importante que aprendamos unos de otros.

Profesor Detlef Kurth, TU Kaiserslautern

¿Hay alguna ciudad que se considere un modelo a seguir en materia de resiliencia?
Hay algunos que también hemos estudiado. En Europa, por ejemplo, Rotterdam en el tema de las inundaciones, entre otras cosas. En Asia, por ejemplo, Hong Kong, Taipei o las ciudades japonesas que se enfrentaron a los efectos de las pandemias y los terremotos en una fase muy temprana. Pero ciudades de la India y de Estados Unidos también están aplicando enfoques interesantes. Por eso es importante internacionalizar la política de desarrollo urbano en Alemania y reforzar el intercambio, por ejemplo, mediante la hermanación de ciudades resilientes. Es importante que aprendamos unos de otros.

 


El profesor Dr. Detlef Kurth, de la Universidad Técnica de Kaiserslautern, es, entre otras cosas, presidente del grupo de expertos que preparó el "Memorándum sobre resiliencia urbana" para el Ministerio Federal de Vivienda, Desarrollo Urbano y Construcción.

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