Investigaciones sobre la “paz violenta”

Instituto Colombo-Alemán para la Paz: cómo se ha desarrollado el en los cinco años desde su fundación y qué análisis hace de las actuales protestas.

Una pareja de jóvenes durante las protestas contra el Gobierno de Colombia
Una pareja de jóvenes durante las protestas contra el Gobierno de Colombia dpa

Hace casi cinco años, en noviembre de 2016, se firmó el tratado de paz entre el Gobierno colombiano y la organización guerrillera FARC: un paso importante en un proceso de paz, que –a pesar de todas las dificultades en su implementación – da esperanzas a Colombia. En esa misma época se fundó el Instituto Colombo-Alemán para la Paz (CAPAZ), financiado por el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) con fondos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania. En junio de 2021, el Instituto recibió el premio “Raising the Profile of Education and Science Diplomacy”, del Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania (BMBF). En Colombia, tienen lugar desde abril fuertes protestas contra el Gobierno. Entrevistamos al profesor Stefan Peters, de la Universidad Justus Liebig (Giessen), director del CAPAZ.

Profesor Peters, ¿cuál es la situación actual de CAPAZ?

Pienso que nos hemos establecido como actor científico en el proceso de paz. Al principio participaban cinco universidades alemanas y cinco colombianas, hoy son siete de Alemania y 15 de diferentes regiones de Colombia. Ello es importante, porque nos permite reflejar la diversidad del país y observar mejor las diferentes situaciones problemáticas. También hemos crecido en el ámbito de la investigación y hemos desarrollado programas de enseñanza y formación.

Stefan Peters, director de CAPAZ
Stefan Peters, director de CAPAZ CAPAZ

¿A quién van dirigidas las ofertas?

No solo a estudiantes, sino también a multiplicadores y multiplicadoras de organizaciones sociales, instituciones estatales y a los militares, así como a exguerrilleras y exguerrilleros, que en parte trabajan juntos en grupos de aprendizaje. También es importante para nosotros que haya ofertas gratuitas, porque los costos de la educación son aquí a menudo una forma de exclusión. Otro aspecto es el estrecho seguimiento del proceso de paz. Ello incluye, por ejemplo, conversaciones con Heiko Maas, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, y Frank-Walter Steinmeier, el presidente federal alemán. En cooperación con instituciones como el Tribunal Especial para la Paz  y la Comisión de la Verdad, es sin duda una de nuestras fortalezas promover la perspectiva internacional.

¿Cómo se mantienen las ofertas durante la pandemia?

Hemos creado una oferta de cursos virtuales con temas muy variados: desde la Justicia Transicional, es decir, el abordaje judicial y no judicial de las injusticias cometidas en los conflictos, hasta la música. ¿Qué papel desempeñó la música para los distintos grupos en el conflicto? ¿Qué papel puede desempeñar en la construcción de la paz? O tomemos el tema de la biodiversidad: ¿es cierto que el medio ambiente es víctima de la paz cuando, por ejemplo, observamos un aumento de la deforestación?

Las protestas se dirigen contra problemas estructurales, como la desigualdad social.

Stefan Peters, director de CAPAZ

Desde hace semanas hay protestas en Colombia. Los jóvenes, en particular, salen a la calle porque no ven ningún futuro. ¿Qué papel desempeña CAPAZ en ese contexto?

Lo primero que debemos entender es: ¿qué hay detrás de las protestas? Una cosa está clara: no se trata solo de la reforma fiscal, que ya ha sido anulada, sino de problemas estructurales. Los temas centrales son la desigualdad social y la falta de posibilidades de ascenso social. Pero las protestas son heterogéneas. Los estudiantes, por ejemplo, tienen exigencias diferentes a las de las personas para las que los estudios gratuitos no son especialmente relevantes porque quizá no pudieron completar la enseñanza secundaria. A menudo, las protestas también se refieren a la implementación del proceso de paz, la violencia policial o los nuevos debates sobre el uso de herbicidas para combatir las plantaciones de coca. Consecuentemente, es necesario analizar toda esa heterogeneidad y crear espacios de diálogo para encontrar soluciones.

CAPAZ apoya también en Alemania a la Comisión de la Verdad de Colombia, a través del "Nodo Alemania". ¿Cómo funciona?

En Alemania existe un grupo de la sociedad civil que apoya a la Comisión de la Verdad de Colombia. El “Nodo Alemania” es una asociación de personas que trabajan voluntariamente para la Comisión de la Verdad. El objetivo es también implicar en el proceso de justicia transicional a las personas que han tenido que abandonar Colombia a causa del conflicto. A pesar de la pandemia, el “Nodo Alemania” ha alcanzado logros sorprendentes, por ejemplo, tomar declaraciones a testigos. Pero también se trata de ofrecer atención psicológica o psicosocial a personas que comparten sus experiencias, lo cual es, por supuesto, muy estresante.

El tratado de paz contiene puntos que van contra poderosos intereses, por ejemplo, la restitución de tierras y medidas para que cocaleros abandonen los cultivos. ¿En qué medida puede el Instituto investigar libremente y sin trabas en ese contexto?

Siempre, por supuesto, hay que tener en cuenta la situación de seguridad: ¿es posible la investigación de campo en ciertas regiones sin ponerse en peligro uno mismo o a otros? ¿Qué pasa con las personas con las que trabajamos que viven en regiones donde hay actores violentos? ¿Qué son buenas prácticas de investigación de campo, especialmente en situaciones de conflicto o posconflicto? Son cuestiones con las que el mundo académico se ve crecientemente confrontado. En el caso de ciertos temas, especialmente cuando se trata del narcotráfico o ciertos actores violentos, los científicos también pueden pasar a correr peligro y deben ser sacados del país. Hay una serie de iniciativas que ofrecen protección, por ejemplo de la Fundación Alexander von Humboldt y recientemente también del DAAD.

 

En un comunicado, CAPAZ e investigadores/as asociados/as han llamado al Gobierno colombiano a proteger los derechos humanos e investigar la violencia policial contra los manifestantes. ¿Incorporará los hechos actuales al futuro trabajo del instituto?

Un instituto que se ocupe de la paz debe ocuparse también de los acontecimientos actuales, aunque no estén relacionados solo con el proceso de paz. Acompañamos la situación actual, por ejemplo, con eventos de debate, a través de los cuales queremos entender qué está sucediendo. En ese contexto, la perspectiva académica es fundamental para nosotros. Además, pronto sacaremos publicaciones sobre temas de importancia central, como la reforma del sector de la seguridad. También en ese debate participaremos desde la perspectiva académica. Los temas no se agotarán, porque desgraciadamente se trata de una paz violenta, sobre todo en muchas regiones remotas, donde son asesinados activistas ambientales y sociales, pero también antiguos miembros de la guerrilla.

© www.deutschland.de