Investigación para la paz

Alemania apoya el desarrollo de un instituto para la paz en Bogotá. La entidad acompañará el período de transición con investigación y asesoramiento.

dpa/Jorge Sanz - Security

Aplausos, lágrimas y gritos: "¡Sí, se puede!". Los casi 1000 invitados presentes en el Teatro Colón del centro de Bogotá estaban profundamente conmovidos. Después de cuatro años de negociaciones, el Presidente Juan Manuel Santos y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, estampaban sus firmas debajo del acuerdo de paz. El tratado fue modificado después de que la primera versión había sido rechazada por un referéndum. Para muchos colombianos la ceremonia de la firma el 24 de noviembre de 2016 fue un sueño hecho realidad. El movimiento rebelde más grande del país entregaba sus armas.

Después de más de 50 años de conflicto armado, Colombia dio un gran paso hacia la paz. Pero el país todavía se enfrenta a enormes retos, resalta Camilo Borrero, profesor de Derecho en la Universidad Nacional en Bogotá. "Para la implementación del acuerdo está previsto un periodo de diez años. Pero los dos primeros años serán cruciales para avanzar en aspectos centrales, como una distribución más equitativa de la tierra y el desarrollo rural."

Cinco universidades por cada país

Alemania, como socio importante, apoya a Colombia en su camino hacia la paz. El Ministerio de Asuntos Exteriores, a través del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), promueve el desarrollo de un instituto para la paz colombiano-alemán. Inicialmente diez universidades, cinco de cada país, colaborarán en el proyecto.

El instituto afrontará tres tareas. Primero, realizar investigaciones sobre la paz y la resolución de conflictos con enfoque especial en las ciencias sociales y jurídicas. A eso se añaden programas binacionales de máster y doctorado para estudiantes. En tercer lugar, el Instituto asesorará a aquellos que lleven a la práctica el acuerdo junto con las FARC con medidas políticas concretas.

Del lado alemán, un consorcio creado bajo los auspicios de la Universidad Justus-Liebig de Giessen propicia el desarrollo del Instituto. Las cinco universidades colombianas asociadas ya colaboran desde hace dos años en una "Alianza para la Paz", coordinada por la Universidad Nacional.

Con la mira puesta en las regiones afectadas

"Hasta ahora no existía una institución así en Colombia", subraya Tom Koenigs, delegado alemán para el proceso de paz en Colombia, lo que hace aún más importante que empiece a funcionar a la mayor brevedad. La puesta en marcha está prevista para mediados de 2017. Los investigadores alemanes podrían apoyar a sus colegas colombianos, por ejemplo, con sus conocimientos de justicia transicional, opina Koenigs. A la inversa, también Alemania puede aprender bastante de la experiencia colombiana. "Este ejemplo de largas pero exitosas negociaciones es particularmente valioso en un momento en el que estamos enfrentando un incremento de las crisis y los llamados 'frozen conflicts', señala el vicepresidente de DAAD Joybrato Mukherjee.

El catedrático de Derecho Borrero, quien colabora en el desarrollo de la estructura y el programa de la institución binacional de investigación y asesoramiento, cree firmemente que "el éxito del acuerdo entre el Gobierno y las FARC depende fundamentalmente de su implementación en las regiones afectadas." Por eso está previsto tomar medidas que beneficien las cinco regiones particularmente afectadas por el conflicto, con programas académicos de máster y doctorado o talleres.