Adiós al carbón

Clara señal de la Conferencia Mundial del Clima: el carbón no tiene futuro. Alemania quiere estar entre los pioneros de la transición energética.

Aplausos al final de la Conferencia Mundial del Clima
Aplausos al final de la Conferencia Mundial del Clima dpa

Durante quince días, los representantes de unos 200 países han debatido sobre cómo frenar el calentamiento global en la Conferencia Mundial sobre el Clima COP26 celebrada en Glasgow. Finalmente, los gobiernos enviaron una señal a mediados de noviembre: hay que terminar con la combustión de carbón en todo el mundo. He aquí un resumen de las decisiones tomadas en Glasgow y del papel de Alemania.

Objetivos claros: presión para actuar en la implementación

Ya en 2015, la comunidad internacional decidió limitar el calentamiento global a 1,5 grados respecto a la época preindustrial. Este objetivo se mantiene, y para alcanzarlo, los Estados deben mejorar sus objetivos climáticos ya en 2022. Esto debería contribuir a acelerar la protección del clima. Los próximos años se consideran cruciales en la lucha contra el cambio climático. La Declaración de Glasgow también establece que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, perjudiciales para el clima, deben reducirse en un 45% en la década de 2020 si se quiere alcanzar el objetivo de 1,5 grados.

Eliminación progresiva del carbón en el mundo

Uno de los principales resultados de la Conferencia Mundial sobre el Clima es el llamamiento a la eliminación progresiva del carbón como fuente de energía en todo el mundo. Hay que eliminar las subvenciones "ineficientes" al petróleo, al gas y al carbón. Sin embargo, la redacción se debilitó en el último momento debido a la presión de China e India. No obstante, la ministra de Medio Ambiente alemana, Svenja Schulze, expresó su satisfacción: "La era de los combustibles fósiles está llegando a su fin, la transición energética se está convirtiendo en un modelo a nivel mundial. Me hubiera gustado que las declaraciones sobre la eliminación del carbón como fuente de energía hubiesen sido más claras, pero la senda ya está trazada y es irreversible". Schulze exigió "avances reales en materia de aerogeneradores, plantas fotovoltaicas, redes eléctricas, estaciones de carga de electricidad, bosques, páramos y fábricas de acero verde".

Ayuda financiera para los países más pobres

A menudo son los países más pobres los que se ven particularmente afectados por las consecuencias del cambio climático. Especialmente allí, la población se ve afectada a menudo por sequías, olas de calor, tormentas o inundaciones. La ayuda financiera se duplicará de aquí a 2025: del nivel actual de unos 20.000 hasta 40.000 millones de dólares anuales. Alemania, como uno de los mayores países donantes, aporta actualmente dos mil millones de euros en la ayuda a países en sus esfuerzos de adaptación a las consecuencias del cambio climático.

(con dpa)

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