Alerta roja para la Humanidad

El mundo se enfrenta a una crisis alimentaria - El subsecretario general de la ONU, Achim Steiner, advierte de las consecuencias de la guerra de Ucrania para los países pobres.

Entrega de alimentos en Dakar, Senegal
Entrega de alimentos en Dakar, Senegal picture alliance / ZUMAPRESS.com

Señor Steiner, leemos con frecuencia que la guerra en Ucrania pone en peligro la seguridad alimentaria mundial. ¿Es eso cierto?
La guerra en Ucrania está agravando la actual inseguridad alimentaria de una manera sin precedentes, convirtiéndola en una crisis alimentaria mundial: Rusia y Ucrania suministran alrededor del 30% del trigo y la cebada que consumimos, lo que las convierte en dos de los productores de alimentos más importantes del mundo. El último índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) alcanzó un récord antes de que comenzara la guerra en febrero. Desde entonces, ha registrado algunas de las mayores subidas en un mes de su historia, con el récord de marzo de 2022. Para millones de personas en todo el mundo, especialmente los hogares más pobres, esto significa que ahora, literalmente, no pueden permitirse comprar lo que tenían ayer en la mesa. La guerra podría aumentar el número de personas con inseguridad alimentaria aguda en 47 millones en 2022, lo que elevaría el total mundial a 323 millones a finales de año.

Achim Steiner, administrador del PNUD
Achim Steiner, administrador del PNUD UNDP

¿La guerra no hace más que empeorar una situación que ya era crítica?
El hambre y la malnutrición en el mundo se han visto dramáticamente agravadas por la pandemia de COVID-19. Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el número de personas que viven en situación de inseguridad alimentaria aguda ya se ha duplicado en sólo dos años: de 135 millones antes de la pandemia a 276 millones a principios de 2022. La crisis climática y los conflictos son otros factores importantes. Por ejemplo, 1.700 millones de personas se han visto afectadas por catástrofes meteorológicas y climáticas extremas en los últimos diez años. Y si bien la mayoría de los países han logrado avances significativos en la reducción del hambre y la malnutrición en los últimos 20 años, el progreso en la mayoría de los países afectados por conflictos se está estancando o empeorando.

PNUD aprecia enormemente el apoyo de Alemania.

Achim Steiner, UNDP

¿Cómo cree que evolucionará la situación en los próximos meses?
Actualmente parece bastante difícil predecir cómo evolucionarán las cosas. Lo que está claro, sin embargo, es que, sin una acción multilateral audaz, se disiparán los avances en materia de desarrollo que tanto ha costado conseguir hasta hoy, lo que afecta gravemente la vida y los medios de subsistencia de las personas. En la actualidad, se calcula que 94 países, en los que viven unos 1.600 millones de personas, están muy expuestos a la crisis y son incapaces de afrontar al menos una de sus dimensiones: la financiera, la alimentaria y la energética. Y de estos 1.600 millones de personas, tres cuartas partes viven en países que experimentan una "tormenta perfecta" y están gravemente afectados y son vulnerables a las tres dimensiones simultáneamente.

Muchos países que dependen de la importación de alimentos están amenazados por una crisis ali-mentaria.
Muchos países que dependen de la importación de alimentos están amenazados por una crisis ali-mentaria.
picture alliance / Zoonar

Rusia y Ucrania se encuentran entre los productores de alimentos más importantes del mundo. ¿No hay alternativa a la dependencia de unos pocos productores?
La Alianza Mundial para la Seguridad Alimentaria, lanzada por los ministros de desarrollo del G7 el pasado mes de mayo, una iniciativa con una fuerte participación alemana, es un paso importante para encontrar una solución concertada a la crisis del hambre que amenaza al mundo. El objetivo ahora es atraer a más socios a la Alianza para encontrar una respuesta conjunta rápida, eficaz y sostenible. Un ejemplo relacionado es la iniciativa de Alemania de establecer un mecanismo global contra los riesgos climáticos que proporcione protección incluso antes de que se produzca una crisis, por ejemplo, a través de seguros o sistemas de seguridad social. Gran parte de este trabajo coincide con el del PNUD y muestra hasta qué punto tenemos una agenda común. El PNUD aprecia enormemente el fuerte apoyo de Alemania en todos estos frentes.

Alerta roja para la Humanidad

António Guterres, Secretario General de la ONU

La guerra de Ucrania no es la única crisis que amenaza actualmente la seguridad alimentaria mundial.
Nos encontramos en una coyuntura crítica, descrita acertadamente por el secretario general como "alerta roja para la Humanidad". Investigaciones recientes demuestran que, a pesar de todos los esfuerzos de adaptación, el cambio climático inducido por el hombre ha provocado pérdidas y daños generalizados en la naturaleza y en las personas, y que las poblaciones y los sistemas más vulnerables se han visto afectados de forma desproporcionada. Por ejemplo, el Cuerno de África, Asia Central y América Central están sufriendo sequías excepcionales y prolongadas, que repercuten directamente en la seguridad alimentaria de esta región. Esto demuestra una vez más que se necesita urgentemente una acción climática ambiciosa para doblegar la curva de las emisiones y responder a los impactos inminentes. Y en este contexto, ningún país puede actuar solo. Debemos reconocer que en un mundo en el que el cambio climático y los virus no tienen en cuenta las fronteras, la seguridad de nuestros vecinos es esencial. Sólo así podremos hacer frente a las complejas amenazas a las que nos enfrentamos hoy en día.

 


Achim Steiner es subsecretario general de las Naciones Unidas y administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

© www.deutschland.de

¿Desea recibir regularmente información sobre Alemania? Suscríbase aquí a nuestro boletín.