Por una juventud sin violencia

En América Central, los jóvenes viven en peligro. Alemania desea mejorar su situación, contra toda oposición.

Maras en Guatemala
Maras en Guatemala dpa

El Salvador, Honduras y Guatemala se encuentran entre los países más peligrosos del mundo. En ningún otro lugar, salvo en zonas de guerra, son asesinadas tantas personas como en estos tres países. Y los jóvenes se ven particularmente afectados. El "Programa Espacios Seguros de Convivencia para Jóvenes en América Central" (CONVIVIR) crea par a estos jóvenes vulnerables espacios libres para su propio desarrollo. El banco Kreditanstalt für Wiederaufbau (KfW), junto con socios locales, implementa este proyecto financiado por el Ministerio de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ)). En Honduras, alrededor de 1300 jóvenes ya han participado en el programa. Para Guatemala, los responsables apuntan a un número similar. En El Salvador, el programa acaba de comenzar.

¿Por qué hay tanta violencia en América Central?

Hasta la década de los 1990 se disputaron crueles guerras civiles en América Central. Cientos de miles huyeron entonces a Estados Unidos y terminaron en barrios pobres de las grandes ciudades. Sus hijos se unieron a pandillas juveniles que se involucraron en el narcotráfico y libraban sangrientas batallas territoriales contra otras bandas. Después del final de las guerras civiles, fueron deportados a sus países de origen. Allí se encontraron en barrios marginales con una generación que apenas había ido a la escuela durante la guerra civil y que, sin formación, carecía de perspectivas de futuro. De esta mezcla explosiva surgieron las pandillas juveniles llamadas "maras". Hoy están compuestas de unos 100.000 miembros en América Central y controlan vecindarios enteros. Son acusados de la mayor parte de los asesinatos.

¿Cuáles son las consecuencias sociales de la violencia?

La mayoría de las tiendas, compañías de autobuses, colegios y jardines de infantes, e incluso particulares, son extorsionados por maras que exigen dinero a cabio de protección. Muchos están armados, lo que implica que cualquier disputa puede terminar rápidamente en un tiroteo mortal. Al anochecer, casi nadie se atreve a salir a la calle, el espacio público se convierte en un desierto social.

Queremos crear espacios públicos seguros.

Kathrin Gütschow, KfW

¿Por qué los jóvenes están particularmente en riesgo?

Las maras tratan de reclutar nuevos miembros entre jóvenes de los barrios marginales. Los que se niegan son al menos golpeados, muchas veces hasta asesinados. Incluso aquellos jóvenes a los que las maras dejan tranquilos llevan una vida peligrosa. Las maras defienden a muerte las áreas que controlan. Si el lugar de residencia y la escuela se encuentran en áreas de diferentes pandillas, tan solo cruzar la frontera invisible entre dos territorios puede ser fatal. Por eso muchos jóvenes abandonan la escuela, aunque apenas tienen oportunidades en el mercado de trabajo.

¿Qué hace CONVIVIR?

"Deseamos crear espacios públicos seguros, fortalecer la comunidad y garantizar que la gente se atreva a salir de noche", asegura Kathrin Gütschow de KfW en Honduras. CONVIVIR construye y gestiona, junto con la población local, clubes para jóvenes, instalaciones deportivas y centros de capacitación, en los que se ofrecen cursos, desde pintura y reparación de teléfonos celulares hasta panadería y corte de cabello.

 

¿Qué perspectivas puede abrir CONVIVIR?

La creación de un lugar donde los adolescentes pueden encontrarse sin temor es ya un gran progreso. Esto puede generar sentido de pertenencia y autoestima. Son dos elementos que se han perdido en un ambiente signado por la violencia. Con las habilidades adquiridas, los jóvenes pueden ganarse la vida honestamente. El delito como último recurso pierde así su atractivo.

 

Kreditanstalt für Wiederaufbau (KfW) 

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