Exploración de nuevas esferas celestiales

El Premio Nobel Reinhard Genzel sobre los agujeros negros, la fascinante astrofísica y su trabajo de investigación en Alemania y Estados Unidos.

Investigador con una perspectiva espectacular: Reinhard Genzel
Investigador con una perspectiva espectacular: Reinhard Genzel dpa

Los agujeros negros son uno de los mayores misterios del Universo y su atracción gravitatoria puede incluso absorber estrellas enteras. La mejor evidencia hasta la fecha de la existencia de un agujero negro en nuestra Vía Láctea fue suministrada por Reinhard Genzel, Premio Nobel de Física 2020 y director del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre.

Profesor Genzel, ¿qué le fascina de los agujeros negros?
Hay que recorrer mucho camino hasta poder detectar algo tan inescrutable como los agujeros negros. En 1980, como joven postdoctorando en la Universidad de Berkeley, me sumé al grupo de investigación de Charles Townes, Premio Nobel de Física en 1964. Junto a él asistí a importantes avances en la astronomía infrarroja. En el plano óptico es imposible observar dentro de la Vía Láctea, pero con la combinación de la potencia de los telescopios y las cámaras infrarrojas, mi equipo y yo finalmente logramos detectar el agujero negro en nuestra Galaxia. Lo que me fascina es el largo camino que recorrimos desde las consideraciones teóricas de Albert Einstein hasta nuestra observación concreta de un agujero negro con la gigantesca masa de unos 4,3 millones de soles.

¿Qué valora del trabajo científico en Alemania?
La Sociedad Max Planck confía en sus científicos y también los apoya en proyectos de investigación a muy largo plazo y de alto costo. El apoyo financiero actual en Alemania para la investigación de base es excelente. El país también se beneficia de su integración en las grandes redes europeas de la Agencia Espacial Europea ESA y el Observatorio Europeo Austral ESO. Así podemos lograr metas juntos que serían imposibles de lograr para cualquier país por separado.

Esperamos poder llegar a observar tan lejos como los primeros objetos formados después del Big Bang

Reinhard Genzel, Premio Nobel de Física 2020

Con el observatorio ESO usted colabora actualmente en el desarrollo de un telescopio gigante con un diámetro de 39 metros. ¿Qué objetivos persigue con esto?
Como astrofísicos, disfrutamos de la suerte de poder viajar a través del tiempo observando el Universo. Con el nuevo telescopio, aumentamos por el factor 25 la potencia de captación de luz, en comparación con los telescopios anteriores y esperamos poder ver tan lejos como los primeros objetos formados después del Big Bang. El nuevo telescopio también es muy útil para observar planetas fuera de nuestro sistema solar. Tal vez algún día podamos así encontrar un planeta con condiciones favorables para la vida.

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