“La probabilidad de que haya una nueva pandemia es del cien por cien”
Cuando surge un virus peligroso, cada hora puede marcar la diferencia. Alemania rastrea estos patógenos desde el Instituto de Medicina Tropical de Hamburgo y con laboratorios móviles desplegados en África Oriental.
Profesor May, cuando en algún lugar del mundo surge la sospecha de un virus extremadamente peligroso, Alemania suele desempeñar un papel clave en su análisis. ¿A qué se debe esto?
El Instituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical (BNITM), en Hamburgo, es uno de los pocos laboratorios especializados del mundo que analizan este tipo de patógenos por encargo de la Organización Mundial de la Salud. En nuestro laboratorio de máxima seguridad biológica de nivel 4, solemos averiguar en solo 24 o 48 horas a qué tipo de amenaza nos enfrentamos.
¿Con qué rapidez puede ocurrir eso en una situación real?
El último caso sospechoso que tuvimos fue de ébola. Un ciudadano alemán que había trabajado en un hospital de Ruanda sospechaba haberse infectado allí. De camino a nuestras instalaciones, incluso llegaron a detener y evacuar el tren en el que viajaba. La muestra llegó a analizarse esa misma noche y, por suerte, pudimos descartar rápidamente cualquier riesgo.
Desde hace años, gran parte de su trabajo se centra en África Oriental. ¿Por qué es tan importante esta región para detectar pandemias a tiempo?
Los primeros brotes suelen aparecer en las regiones ecuatoriales de África, sobre todo en el oeste y el este del continente. Allí, este tipo de infecciones suele empezar con brotes muy localizados. Lo decisivo es detectarlas en sus primeras fases, antes de que salten de un país a otro.
¿Por qué este tipo de virus reaparece constantemente precisamente en esa región?
Hay varios motivos que explican este fenómeno. El clima de la región crea un entorno perfecto para los mosquitos, responsables de la transmisión de numerosos virus. También influyen unos sistemas sanitarios que siguen siendo limitados y las dificultades para frenar los brotes antes de que se propaguen. Eso facilita que las infecciones se propaguen con mayor rapidez.
¿Qué hace exactamente en África Oriental?
Desde hace cerca de una década impulsamos laboratorios móviles que permiten identificar virus peligrosos directamente en el lugar del brote. En muchas zonas, la infraestructura necesaria para este tipo de diagnósticos especializados sigue siendo muy precaria. Por eso colaboramos con especialistas locales desplegando laboratorios móviles instalados en contenedores, camiones o módulos adaptados, que acuden directamente allí donde aparece un posible caso. Al mismo tiempo, hemos formado a profesionales de instituciones y laboratorios locales para que ese conocimiento siga extendiéndose sobre el terreno. Durante la pandemia de coronavirus, estas unidades móviles llegaron a realizar más de un millón de pruebas PCR en la región.
¿Está Alemania hoy mejor equipada para afrontar nuevas amenazas sanitarias globales tras la experiencia de la pandemia?
Sí, definitivamente. La pandemia también reforzó de forma evidente la sensibilidad de la sociedad y de la clase política ante el riesgo de nuevas enfermedades importadas. No fue hasta la pandemia cuando muchos comprendieron realmente la importancia de la prevención internacional y de contar con diagnósticos rápidos. En los últimos años, nuestro instituto también ha experimentado un crecimiento enorme.
¿Significa eso que la próxima pandemia es solo cuestión de tiempo?
Hay que contar con ello. La probabilidad de que haya una nueva pandemia es del cien por cien. Los patógenos vuelven una y otra vez a dar el salto de los animales a los humanos, un proceso conocido como spillover. Pero no todos esos casos terminan convirtiéndose en una pandemia. La cuestión decisiva es si somos capaces de detectar un brote así con la suficiente rapidez.