Una red mundial

La investigación alemana apuesta por la internacionalidad y está abierta para talentos del exterior. El Gobierno fomenta la interconexión y la excelencia con diversas estrategias.

dpa/Frank Bierstedt - Research

Tres medallas de oro para la ciencia en Alemania: en el “Nature Index Global” publicado a fines de 2014, que evalúa la presencia de instituciones de investigación y universidades en publicaciones, Alemania logra la mayor puntuación en Europa en el ranking de países. A nivel mundial de países se ubica en tercer lugar, después de Estados Unidos y China. En la comparación entre organizaciones de investigación, la Sociedad Max Planck, una forja de premios Nobel, ocupa el primer lugar en Europa y el tercero a nivel mundial, después de las universidades de Harvard y Oxford. El primer lugar a nivel mundial entre las empresas que más investigan lo ocupa un grupo alemán: Volks­wagen, que lidera la lista nuevamente en 2014. Entre los top 20 figuran otros cuatro conocidos grupos económicos alemanes.

La investigación no es una competición deportiva, pero los países efectivamente compiten entre sí por las mejores innovaciones e ideas. Los conocimientos están considerados la más importante “materia prima” en el mundo globalizado. Alemania la posee en considerable cantidad: con sus variadas instituciones de investigación y tres grandes actores: las más de 400 universidades, los cientos de institutos extrauniversitarios y la investigación en la industria. Con una participación del 12 por ciento en el volumen del comercio mundial, Alemania es el exportador número uno de bienes de alta tecnología. Y en la Unión Europea (UE), el país ocupa un lugar de privilegio en el grupo de los “líderes en innovación”. Eso se debe también a los grandes logros en investigación. Y no es casualidad: tanto el sector privado –que financia dos tercios de las inversiones en investigación– como el sector público han aumentado en los úl­timos años continuamente sus presupuestos dedicados a la investigación. El Gobierno lo ha ampliado en más de la mitad desde 2005. Unos 15.300 millones de euros están a disposición en 2015 para educación e investigación. Para 2017 está planeado otro aumento de alrededor del 25 por ciento. Una de las consecuencias de ello es que entre 2005 y 2012 han sido creados 114.000 puestos de trabajo en la investigación.

Desde 2006, Alemania desarrolla además un instrumento particularmente innovador: la Estrategia de Alta Tecnología. Su enfoque básico ha sido integrado también en gran parte en el programa marco de investigación “Horizonte 2020” de la UE. La estrategia de Alta Tecnología fue definida en 2014 así: su objetivo es apoyar a los investigadores sobre todo en la transformación de buenas ideas en productos y servicios innovadores. La Estrategia de Alta Tecnología se centra particularmente en temas de investigación con un gran potencial: la economía y la sociedad digitales, la economía y la energía sostenibles, el mundo laboral innovador, la vida sana, la movilidad inteligente y la seguridad civil. Con los instrumentos y programas de la Estrategia de Alta Tecnología se fortalece, por ejemplo, la orientación internacional de universidades de ciencias aplicadas, clústeres de punta y otras redes.

Ya hoy, la investigación alemana está muy interconectada a nivel mundial. Casi la mitad de sus publicaciones científicas son escritas por científicos alemanes en el marco de cooperaciones. El número de científicos apoyados para una estadía de investigación en Alemania ha crecido rápidamente, llegando hoy a unos 56.500 (véase p. 42). Para eso desempeñan un importante papel también los procedimientos simplificados de visado para científicos de países no pertenecientes a la UE, creados en los últimos años. Alemania cuenta –después de los Estados Unidos y Gran Bretaña–con el mayor número de estudiantes extranjeros.

Muchos científicos de punta del exterior son atraídos además a Alemania por la buena infraestructura ofrecida. Parte de ella es, por ejemplo, la oportunidad de trabajar en grandes aparatos, tales como aceleradores de partículas en observatorios de física de partículas y con singulares fuentes de luz, neutrones o iones en la investigación de materiales. Solo la Asociación Helmholtz opera unos 50 grandes aparatos, tales como el Sincrotón Alemán de Electrones (DESY), uno de los centros líderes mundiales de aceleración de partículas para la investigación de la estructura de la material. En el DESY investigan todos los años más de 3000 investigadores invitados de más de 40 países.

También tres “pactos” políticos –la Iniciativa de Excelencia, el Pacto para la Ciencia y la Innovación y el Pacto Universitario– que cerraron la Federación y los 16 estados federados contienen muchos puntos de contacto internacionales. El objetivo de la Iniciativa de Excelencia, creada en 2005, es promover la investigación de punta en las universidades alemanas y aumentar su competitividad internacional. Ese programa, singular en esa forma, transformó en poco tiempo las universidades y la ciencia alemanas. En muchas universidades surgieron clústeres de excelencias y colegios para graduados con orientación internacional, que con la oferta de pro­gramas de doctorado estructurados son particularmente atractivos para doctorandos extranjeros. Todas las universidades alemanas fomentadas a través de la Iniciativa de Excelencia participan en forma superior a la media en muchos pro­yectos de la UE, estando así fuertemente integradas en redes europeas de investigación. En el Pacto para la Ciencia y la Investigación, uno de los cinco objetivos de investigación es desarrollar e implementar nuevas estrategias de cooperación internacional. Desde el comienzo del pacto, la proporción de investigadores extranjeros en las instituciones de investigación extrauniversitarias ha aumentado considerablemente.

La Iniciativa de Política Científica Exterior, creada en 2009 por el Ministerio de Relaciones Exteriores, promueve la interconexión en red a nivel mundial, por ejemplo a través de cincos centros alemanes de ciencia e innovación en Moscú, Nueva Delhi, Nueva York, Tokio y São Paulo, así como el Centro Científico Alemán de El Cairo y a través de las actividades de los agregados científicos en las representaciones diplomáticas alemanas en todo el mundo. Otras importantes áreas de la iniciativa son la ampliación de la oferta de becas para estudiantes extranjeros y académicos altamente cualificados y la cooperación con científicos y universidades en regiones de conflictos y países en transformación. Con el objetivo de interconectar aún más en red la investigación científica extranjera de punta con la alemana fueron fundados además en los últimos seis años cuatro centros científicos de excelencia con diversas orientaciones en Chile, Colombia, Rusia y Tailandia. La internacionalización desempeñará un papel aún más importante en los próximos años, ya que en el futuro solo una estrecha cooperación internacional podrá asegurar excelencia científica. Además, la cooperación mundial en la ciencia y la investigación puede desempeñar un importante papel en un desarrollo sostenible y pacífico. Por eso, en 2008 fue elaborada bajo la dirección del Ministerio Federal de Educación e Investigación (BMBF) una Estrategia de Internacionalización para la Ciencia y la Investigación, con el objetivo de fortalecer aún más el papel de Alemania en la sociedad global del conocimiento. Esa estrategia será reorientada en 2015 y adaptada a los últimos cambios. Entre ellos se cuenta, por ejemplo, el desarrollo del Espacio Europeo de Investigación (EEI) dentro de la Unión Europea, cuya profundización es apoyada fuertemente por Alemania y en el que reinarán la “libertad de circulación de investigadores” y “los conocimientos científicos y las tecnologías se intercambiarán libremente”.

Como base para la reorientación de la Estrategia de Internacionalización de la Ciencia y la Investigación, Johanna Wanka, la ministra federal de Investigación, presentó a fines de 2014 un “Plan de Acción para la Cooperación Internacional”. En este se describe también cómo se dará forma en el futuro a la cooperación con países en desarrollo y emergentes y se explica cómo Alemania puede aportar aún más a la solución de desafíos globales. “Alemania deberá estar en el futuro mejor preparada para la competencia internacional”, dijo Wanka con ocasión de la presentación del Plan de Acción, agregando que el país “quiere ser campeón mundial en innovación”. Para ello “Alemania no solo debe profundizar la cooperación con otros países, sino también elevarla a otro nivel de calidad”. La competencia por la medalla de oro por las mejores ideas continúa. ▪