Fiesta de la Cerveza de Múnich

En la Fiesta de la Cerveza de Múnich, las "Oide Wiesn" nos llevan con su nostálgico encanto a un viaje por el pasado.

picture-alliance/dpa - Oktoberfest
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Desde hace tiempo la Fiesta de la Cerveza de Múnich (“Wiesn” para los locales) se ha convertido en un espectáculo de superlativos. En 2013, 141 gastrónomos y 173 expositores sobre 34,5 hectáreas ofrecen comidas, bebidas y entretenimiento. Los anfitriones bávaros esperan este año alrededor de siete millones de visitantes de todo el mundo dispuestos a beber y a divertirse.

Ya desde 1810 muchos peregrinaban a los prados de la Theresienwiese, aunque por aquella época no se hablaba aún de la fiesta en la vía pública más grande del mundo. Y para ofrecer  a los amantes de la nostalgia y de las tradiciones una imagen de aquellos días, en 2010 se inauguró una parte histórica. En los “Oide Wiesn” (antiguos prados), en el sur del parque Theresienwiese, se pueden revivir aquellos viejos tiempos. Especialmente para familias con niños y personas mayores es una alternativa al extremo bullicio de la vecina Fiesta de la Cerveza. Tradición bávara, hospitalidad local y música folclórica es lo que destaca aquí. Por ejemplo en la carpa "Tradition", deliciosos manjares, música de instrumentos de viento y trajes tradicionales aseguran una gran autenticidad. La cerveza se sirve en la tradicional jarra de cerámica gris. El chasquido de latigazos ("Goaßlschnalzer") y las típicas danzas tirolesas (“Schuhplattler”) forman parte de la ambientación. Que los organizadores no son solo tradicionalistas queda demostrado por la carta culinaria en la acogedora carpa llamada Herzkasperl. Este año se puede pedir aquí, además del pollo a la “Wiesn” y platos de carne de origen biológico, por primera vez platos veganos.

Tanto en los siglos XIX y XX como hoy, forma parte obligada de un bello paseo por la Fiesta de la Cerveza una visita a los puestos y a los “juegos mecánicos”. Los visitantes pueden dar giros al estilo retro en la antigua crinolina (un carrusel de sofás) o el “Hexenschaukel” una especie de salón embrujado que lleva a pasear en remolinos por el pasado. Una gran diversión tanto para pasajeros como para espectador son los viajes por el curioso velódromo. Y quienes quieren conocer la extraña y agitada vida de los expositores, puede visitar el Museo de la Fundación Schausteller-Stiftung de Múnich. Pero los precios de la Fiesta de La Cerveza sí son lamentablemente actuales. En 2013 el “Mass” (la jarra de un litro de cerveza) costará en toda la Fiesta de la Cerveza entre 9,40 y 9,85 euros.

La Fiesta de la Cerveza de Múnich, del 21 de septiembre a 6 de octubre de 2013

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