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Jóvenes científicos investigan para la tercera edad

La Fundación Robert Bosch apoya a jóvenes científicos que investigan cómo el espacio público puede diseñarse para facilitar los desplazamientos en la tercera edad.

06.11.2015
© Robert Bosch Stiftung - Age

El cambio demográfico es para Alemania uno de los grandes desafíos del futuro. Un niño que nazca hoy tiene buenas posibilidades de poder celebrar un día su 100 cumpleaños. De quienes hoy tienen 30 años, la mayoría vivirá más de 95 años. Los jóvenes hoy quieren vivir con salud y autodeterminados, pero también las personas de la “tercera edad”.

La Fundación Robert Bosch apoya a jóvenes científicos que investigan cómo el espacio público puede diseñarse para satisfacer las necesidades de las personas mayores. “Nuestra sociedad envejece cada vez más. Por eso, la Fundación Robert Bosch se ocupa desde hace muchos años de las numerosas facetas de la tercera edad”, dice Tina Stengele, directora del proyecto. “Creemos que todos los seres humanos deben poder participar en la sociedad y conformar autónomamente su vida”, agrega.

Para Yu Ogasawara, parte de ello es diseñar aparatos técnicos que pueda ser operados fácilmente también por personas mayores: con símbolos grandes y claros y pantallas inteligentes e interactivas. El investigador se orienta en sus investigaciones por Japón, un ejemplo positivo en cuanto a edad y al proceso de envejecer. En ningún otro país la gente alcanza una mayor edad que allí.

Espacio público adecuado para personas mayores

Actualmente se llevan a cabo ocho investigaciones en el marco del proyecto “Cambio de perspectiva a nivel internacional. Jóvenes científicos diseñan la nueva era”. Para ello, la Fundación Robert Bosch reúne a expertos en temas de la tercera edad con posdoctorandos de disciplinas tales como urbanismo, arquitectura, electrotécnica, informática, cuidado de ancianos, diseño industrial, deporte, psicología y ciencias sociales. Una experta en nutrición analiza, por ejemplo, la influencia de la alimentación sobre el surgimiento de la debilidad física y la disminución del tejido muscular. Un experto en ciencias del deporte desarrolla un exoesqueleto electromecánico que, integrado en la ropa, compensa déficits de movilidad al caminar. Una científica estudia cómo las personas mayores se orientan en el espacio urbano. Con los resultados de su investigación aspira a impulsar el diseño de calles, caminos y transporte de cercanías adecuados a la tercera edad. Además, esos conocimientos serán incluidos en un manual para urbanistas.

“A veces pequeños detalles tienen grandes efectos, pero de eso a menudo los urbanistas nada saben”, dice Tina Stengele. De colores, señales y accesos libres de barreras se benefician al fin y al cabo no solo personas mayores, sino también jóvenes. Una persona joven con un cochecito para niño, una maleta o muletas tiene las mismas limitaciones que una persona mayor con un andador. Quien no conoce una ciudad agradece la existencia de letreros claros, al igual que una persona mayor que sale poco de su vivienda.

www.bosch-stiftung.de

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