La anfitriona

Abierta a experimentos: la germano-argentina Silvia Fehrmann es desde comienzos de 2018 directora del Programa Artistas en Berlín del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD). 

Silvia Fehrmann
Silvia Fehrmann Krzysztof Zieliński

Alemania. El tema es el mar. Y Silvia Fehrmann se siente evidentemente en su elemento. En la Galería del DAAD (“daadgalerie”), el público escucha una instalación sonora de Douglas Henderson. También Fehrmann, desde comienzos de 2018 directora del Programa Artistas en Berlín del DAAD, presta atención a los sonidos submarinos que borbotean y crujen desde ocho altoparlantes.

“Aquaria” es el título del primer gran proyecto que Fehrmann ha impulsado como nueva directora del renombrado programa. Junto con las comisarias artísticas de Literatura y Artes Plásticas invitó a poetas, escritores, activistas e investigadores del mar a reflexionar sobre el mar como ecosistema. Así deja también claro dónde pone el foco de su trabajo: en la interconexión de diversas disciplinas. Su objetivo es que actuales y antiguos becarios hallen un “espacio de resonancia” en la vivaz metrópoli del arte que es Berlín.

Me interesa mucho sondear qué es posible entre el arte y la ciencia.

Silvia Fehrmann, directora del programa Artistas en Berlín del DAAD

El Programa Artistas en Berlín existe desde 1963. Unos mil becarios, entre artistas, escritores, compositores y cineastas, vinieron desde entonces por un año a Berlín por invitación del DAAD. Entre ellos, también Ingeborg Bachmann, John Cage, Jim Jarmusch, Ilya Kabakov y Marina Abramović. Para muchos fue un momento decisivo en sus respectivas carreras, cuatro becarios del programa recibieron el Premio Nobel de Literatura y numerosos participantes son invitados a festivales y grandes exposiciones de arte. Y muchos se quedan en Berlín, atraídos por el encanto de la ciudad. Hace algo más de un año, la daadgalerie, el “showroom” del programa, se mudó al barrio de Kreuzberg. Fehrmann tiene ahora a disposición dos pisos para exposiciones y encuentros de todo tipo. Con ello, el Programa Artistas en Berlín está mejor posicionado que nunca.

“Me interesa mucho sondear qué es posible entre el arte y la ciencia”, dice Fehrmann. Y quiere constatarlo con proyectos como “Aquaria”: ¿qué conocimientos proporcionan las artes?, ¿qué acceso al mundo posibilita el arte? Desde 2008 trabajó en la Casa de las Culturas del Mundo, en Berlín, y fue allí integrante de la dirección artística. Ambas instituciones son sinónimos de programas interdisciplinarios. Ello marcó a Fehrmann.

Lo mismo que su origen. Fehrmann es germano-argentina y nació en Buenos Aires. Durante la dictadura militar fue a un colegio bilingüe, pudo leer libros prohibidos por el régimen, trató con disidentes y conoció las ventajas de un libre intercambio cultural y de ideas. Influida por ello, estudió ciencias de la literatura, derecho y psicología en Buenos Aires. Durante más de diez años trabajó en el Goethe-Institut de Buenos Aires, fue traductora literaria y se familiarizó con la gestión cultural.

Permitir también situaciones imprevistas. Entonces, las fiestas son verdaderamente buenas

Silvia Fehrmann, directora del programa Artistas en Berlín del DAAD

Fehrmann dice que, debido a sus experiencias en la Argentina, no les tiene miedo a los cambios. Agrega que quizás esa sea una de sus cualidades más importantes como directora del programa. Fehrmann asumió la dirección general del Programa Artistas en Berlín y es responsable, además, de las secciones de Literatura y Cine. Fehrmann tiene una estrecha relación con escritores y artistas latinoamericanos. Particularmente la fascinan los creadores que prueban algo nuevo: por ejemplo, Sergio Raimondi, un poeta eminentemente político, este año becario del Programa Artistas en Berlín, fue director de un museo en la Patagonia. El compositor e inventor de instrumentos Carlos Gutiérrez, que también muy pronto vendrá a Berlín, acerca instrumentos bolivianos tradicionales a un público completamente nuevo. 

No obstante, Fehrmann no planea poner el foco en América Latina. Si bien el nombramiento de los miembros del jurado es una de sus más importantes funciones, Fehrmann no decide sobre la concesión de becas. “Los miembros del jurado deciden independientemente. No hay ningún país en el foco, solo importa la calidad”, dice. Ella misma quiere ser en Berlín, sobre todo, una buena anfitriona. ¿Qué significa? “Permitir también situaciones imprevistas. Entonces, las fiestas son verdaderamente buenas”. 

Programa Artistas en Berlín del DAAD

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