Protección de la selva tropical

Una de las regiones con mayor biodiversidad del mundo: el Parque Nacional Madidi, en Bolivia, es apoyado por Alemania.

Río en el Parque Nacional Madidi, Bolivia.
Río en el Parque Nacional Madidi, Bolivia. shutterstock

El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, en Bolivia, es uno de los lugares más impresionantes del planeta. Situado a unos 200 kilómetros al norte de La Paz, la sede del Gobierno de Bolivia, se extiende desde gigantes montañas nevadas de los Andes de hasta 6.000 metros de altura hasta la cuenca del Amazonas. Casi no hay región del mundo donde se pueda observar una mayor diversidad de especies. Los visitantes de esta zona protegida de aproximadamente 19.000 kilómetros cuadrados experimentan una impresionante diversidad de paisajes. Con un poco de suerte pueden observarse grandes felinos, tales como jaguares, ocelotes y pumas, más de 1.000 especies de aves exóticas (en toda Europa hay algo más de 500) y delfines rosados de río. Incluso hay árboles que “andan” en el parque, llamados “palmas que caminan”. Sus raíces están en parte por encima del suelo. Mientras son jóvenes, se desplazan hasta 30 centímetros por año, siempre hacia el sol. Hasta ahora se han identificado más de 8.000 especies de plantas y más de 1.400 de vertebrados, muchas de ellas endémicas, es decir, que solamente se encuentran allí.

Un paraíso amenazado

Pero el paraíso está amenazado. Debido a la minería ilegal, grandes cantidades de mercurio son volcadas a los ríos. Otra amenaza son los planes del Gobierno boliviano de construir dos represas hidroeléctricas en la región, que pueden afectar masivamente el sensible ecosistema de la reserva natural. Ello no solo perjudicaría a los animales y plantas, sino también a una serie de comunidades indígenas que viven en el parque o sus alrededores.

Monos araña, una de las 200 especies de mamíferos en el parque.
Monos araña, una de las 200 especies de mamíferos en el parque. shutterstock

Ese es un problema no solo a escala regional, sino cada vez más a escala mundial. Como parte de la selva amazónica, llamada el “pulmón del mundo”, el parque contribuye significativamente a estabilizar el clima mundial. Además, las zonas protegidas, como los parques nacionales, las reservas de biosfera y los sitios declarados Patrimonio de la Humanidad, son de gran importancia para la preservación de una biodiversidad que actualmente disminuye drásticamente. Proteger esas regiones es el objetivo del Legacy Landscapes Fund (Fondo de Paisajes Patrimonio) (LLF), creado en 2020 en Alemania por iniciativa del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ). Al Parque Nacional del Madidi fueron asignados 150 millones de dólares, que serán distribuidos en los próximos 15 años. Dos tercios de esa suma serán aportados por el Gobierno alemán a través del BMZ y un tercio, por la Fundación Gordon y Betty Moore. Actualmente figuran en la lista de financiación del LLF siete regiones, que se ampliará a 30 en los próximos ocho años.

La ministra Schulze visitó Bolivia

Cuánta importancia da Alemania a ese compromiso lo demostró la visita de Svenja Schulze, la ministra de Cooperación Económica y Desarrollo alemana, a Bolivia en agosto de 2022. Además de la financiación del LLF, Schulze aseguró al Gobierno boliviano más fondos para proteger la región amazónica. “Para hacer frente a los retos del cambio climático, necesitamos una cooperación mundial. América Latina, con su selva amazónica, desempeña un papel clave en este sentido”, dijo Schulze. Alemania es uno de los mayores donantes bilaterales para la conservación global de la biodiversidad. Los fondos se facilitarán a través del banco de fomento Kreditanstalt für Wiederaufbau (KfW). Schulze también aprovechó la ocasión para intercambiar opiniones con los guardianes de la reserva natural. Actualmente, solo 24 guardianes vigilan una superficie de casi dos millones de hectáreas: una tarea casi imposible de ser llevada adelante con éxito. Especialmente, en relación con la lucha contra la minería ilegal de oro.

Svenja Schulze, la ministra alemana de Cooperación Económica y Desarrollo, visitó el Parque Nacional Madidi en agosto de 2022.
Svenja Schulze, la ministra alemana de Cooperación Económica y Desarrollo, visitó el Parque Nacional Madidi en agosto de 2022.
Dpa / Leon Kuegeler/photothek.de

En el marco del apoyo alemán a través del LLF serán aumentados los fondos para el parque, entre otras cosas, con el objetivo de aumentar la participación local. La medida es implementada por la Wildlife Conservation Society (WCS). En ese marco se proporcionará apoyo jurídico para frenar la minería ilegal. Además, el programa aspira a mejorar las condiciones de vida de las comunidades indígenas y locales, colaborando con el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP), el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (FUNDESNAP) y varias ONG, con el objetivo de movilizar fondos para todo el sistema de áreas protegidas. “El fomento y la cooperación tanto con las autoridades gubernamentales competentes como con las organizaciones no gubernamentales tiene como meta aliviar la presión que sufre la zona protegida desde varios frentes”, dijo una portavoz del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania. “La conservación de la biodiversidad es de gran relevancia para la política de desarrollo”, agregó.

La población indígena desempeña un papel clave

La ayuda de Alemania es parte de un esfuerzo global para detener la extinción de especies en todo el mundo y asegurar las bases de la vida. Para ello, en la 15ª Conferencia de la ONU sobre Biodiversidad (COP 15), que se celebrará en diciembre de 2022 en Montreal, se elaborará un nuevo marco de acción. Uno de los objetivos es ampliar drásticamente la superficie de las zonas protegidas. Expertos coinciden en que un objetivo provisional científicamente creíble y necesario es lograr un mínimo de 30 % de protección para 2030 (“Objetivo 30x30”). No obstante, el BMZ subraya que es importante “no sólo designar formalmente nuevas áreas protegidas y parques nacionales”, agregando que “en muchos países existe una falta fundamental de recursos humanos y financieros para garantizar una protección eficaz y una gestión sostenible de las zonas designadas como áreas protegidas”.

Los turistas pueden explorar con guías el parque de diversas maneras.
Los turistas pueden explorar con guías el parque de diversas maneras. shutterstock

También por ello, el LLF se plantea proporcionar financiación permanente a las zonas de excepcional biodiversidad en países en desarrollo. Y por último, pero no menos importante, habría que incluir los intereses de la población local. “Los grupos indígenas y las comunidades locales (IPLC) desempeñan un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad y deben hacerlo también en el objetivo 30x30”, dice el BMZ. Ello podría ocurrir, por ejemplo, reconociendo los territorios y áreas conservados por pueblos indígenas y comunidades locales (ICCA) como áreas protegidas. “El consentimiento libre, previo e informado de las comunidades indígenas debe garantizarse de forma obligatoria en todos los proyectos relevantes”, concluye el BMZ.

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