Combatir eficazmente 
las causas de la huida

La razón para hacerse al camino hacia Europa es para muchos refugiados la falta de perspectivas. Por ello, el Gobierno alemán implementa políticas para combatir las causas de la huida.

Sra. Grzeski, usted es jefa del Servicio de Coordinación “Refugiados y Migración” del Ministerio de RR. EE., creado en 2015. ¿Cuál es exactamente su tarea?

Hemos constatado que el tema de los refugiados y las migraciones afecta casi todas las áreas del Ministerio de RR. EE.: la política europea, la ayuda humanitaria y la política cultural y educativa exterior. El Servicio de Coordinación armoniza todas las actividades del Ministerio de RR. EE. en relación con la política de refugio y migración. Una clave para evaluar la situación y desarrollar enfoques de solución es la comunicación con nuestras embajadas en los países de origen y tránsito. Además representamos al Ministerio de RR. EE. en cuestiones de migración hacia afuera, tanto en las rondas de coordinación del Gobierno federal como en los preparativos para conferencias internacionales, como la Cumbre de La Valeta de la Unión Europea (UE) con países africanos.

En Alemania se refugian particularmente muchas personas provenienes de Siria. No son de esperar grandes éxitos en la lucha contra las causas de la huida. ¿Qué objetivos se ha trazado la política exterior alemana en relación con la cuestión de los refugiados provenientes de Oriente Próximo?

En primer lugar debe ser estabilizada naturalmente la situación en Siria. En ello trabajamos intensamente. Frank-Walter Steinmeier, el ministro de RR. EE., llevó a cabo al respecto en los últimos meses innumerables y arduas conversaciones en Riad y Teherán, Ankara, Beirut, Amán y Viena. El Proceso de Conversaciones de Viena es un primer rayo de esperanza. En la decisión de los refugiados de hacerse al camino hacia Europa desempeñan un importante papel la falta de perspectivas y especialmente la falta de posibilidades de educación para los niños. Por eso tratamos de ayudar a largo plazo a la población en ese sentido en la propia región. A corto plazo, las embajadas alemanas en los países de origen y tránsito lanzaron además campañas de información para contrarrestar las idealizaciones que reinan sobre la situación en Europa.

¿Qué importancia tienen encuentros como las Conversaciones sobre Siria de octubre de 2015 en Viena? ¿Pueden implementarse las resoluciones?

Luego de cinco años de guerra civil y más de 250.000 muertos vemos ahora que se realizan serios esfuerzos para llegar verdaderamente a una solución. En Viena se reunieron a fines de octubre por primera vez todos los actores internacionales que necesitamos para llegar a una respuesta. Eso demuestra que los serios intentos de detener la espiral de violencia y caos valen la pena. También se llegó a un primer acuerdo acerca de la senda hacia una reducción progresiva de la violencia. Naturalmente, solo es un comienzo. Pero esperamos que sea el inicio de un proceso político que nos aproxime a la solución del conflicto.

En los países africanos de los que también huyen muchas personas hacia Europa se necesitan seguramente otras estrategias para prevenir la huida. ¿Qué se hace al respecto?

En la Cumbre de La Valeta, realizada a mediados de noviembre, los jefes de Gobierno de la UE y de los 33 países africanos presentes se pusieron de acuerdo en que ese desafío solo puede ser superado conjuntamente, luchando contra las causas de la huida, fortaleciendo la protección de los refugiados y combatiendo la inmigración irregular. Importante es apoyar a las personas que desean retornar voluntariamente, de tal forma que tengan perspectivas sólidas en sus respectivos países. También es esencial que los jóvenes tengan posibilidades ciertas de educación y formación. Para eso podemos recurrir, por ejemplo, a los medios del nuevo Fondo Fiduciario para África creado en La Valeta.

Combatir las causas de la huida, para que nadie deba abandonar su patria debido a la pobreza no es ninguna nueva tarea de la diplomacia ni de la cooperación para el desarrollo alemanas. ¿Existen iniciativas para prevenir la huida que usted pueda calificar de exitosas?

Son las condiciones locales las que obligan a la gente a huir, sobre todo la falta de seguridad y de orden en sus respectivas sociedades. Si podemos modificar esas condiciones, las personas cobran confianza de que tendrán un futuro en su país. Un ejemplo actual: en Irak, luego de la liberación de la ciudad de Tikrit de los terroristas del EI, con ayuda urgente se logró restablecer rápidamente el abastecimiento básico. Con eso contribuimos a que aproximadamente el 80 por ciento de la población regresara a Tikrit.

En los países de origen reinan a menudo ideas equivocadas respecto a un ­supuesto “Paraíso Europa”. ¿Cómo ­pueden contrarrestarse esas ideas?

A los numerosos rumores y falsas informaciones puestas en circulación por los traficantes de personas contraponemos campañas de información, que tienen el objetivo de proporcionar en los más importantes países de origen y tránsito de refugiados una imagen realista de las posibilidades y condiciones de acogida en Alemania. Lo que queremos es impedir que personas que ya de por sí se encuentran en una difícil situación se hagan al camino con ideas y expectativas falsas. Para eso apostamos por diversos canales: desde entrevistas concedidas por nuestros embajadores, pasando por mensajes a través de megáfonos delante de la embajada en Beirut hasta publicaciones y tuits diarios en los diversos medios sociales. En Kabul y Mazar-e Sarif, por ejemplo, colocamos en la vía pública carteles de gran tamaño con el texto “Leaving Afghanistan – are you sure? Thought it through?“, para que la huida no sea una decisión espontánea.

En Europa, sobre la problemática de los refugiados se discute intensa y controvertidamente. Pero de hecho, la mayoría de los refugiados no son acogidos en los países occidentales ricos, sino, por ejemplo, en Pakistán, el Líbano, Jordania, Irán y Turquía. ¿Qué apoyo se brinda especialmente a esos países?

Turquía es un país clave para la superación de la actual crisis de refugiados. Desde el comienzo de la guerra civil en Siria ha acogido a más de 2,2 millones de refugiados y es un importante país de tránsito para personas que quieren llegar a la UE. En Turquía y países vecinos de Siria, por ejemplo, el Líbano y Jordania, recurrimos a nuestros probados socios en la ayuda humanitaria, como la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) y la Cruz Roja Alemana. El trabajo de socios locales es muy importante para facilitar la acogida de los refugiados in situ. A ello contribuyen proyectos de prevención de crisis y gestión de conflictos. Nuestros proyectos, por ejemplo, de abastecimiento de alimentos y educación escolar, apuntan a mejorar la situación de vida y posibilitar a los refugiados nuevamente una vida digna y autónoma.

¿Qué acentos quiere poner Alemania en la política de asilo, refugiados y migración de la Unión Europea?

La crisis de refugiados es una tarea común que afecta a todos los países de ­Europa. De ninguna manera puede solucionarse construyendo alambrados. Lo esencial hoy son reglas unitarias en la política europea de asilo y el fortale­cimiento de la Agencia Fronteriza Europea (Frontex) y la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO), que cuentan con demasiado poco personal para afrontar la actual crisis. Siempre abogamos por darle gran importancia al aseguramiento de las fronteras exteriores de la 
UE. Además, todos los refugiados que ­llegan deberían ser registrados y controlados en “puntos calientes” en las fronteras exteriores de la UE, antes de que ­puedan continuar viajando hacia otros países de la UE. Pero países como Italia 
y Grecia no lo pueden hacer solos, sino que necesitan para eso naturalmente el apoyo de la UE y de los otros países miembros.

¿Tendrán los atentados del 13 de noviembre en París consecuencias para su trabajo?

Después de los atentados de París no deberíamos cometer de ninguna manera el error de mezclar el tema de la lucha contra el terrorismo con el de los refugiados y la migración. Son dos cosas completamente diferentes. Las amenazas para nuestra seguridad y libertad parten de los terroristas del extremismo islámico y no de la gente que huye justamente de organizaciones terroristas tales como el EI y busca refugio entre nosotros. En vista de los horrorosos hechos de París, en Europa debemos, sin embargo, trabajar conjuntamente para que los terroristas no puedan usar a los refugiados para sus propios fines.

¿Cuán optimista es usted en cuanto a que la drástica presión migratoria sobre Europa disminuya próximamente?

En vista de la enorme dimensión de los actuales movimientos migratorios es prácticamente imposible realizar pronósticos sobre el desarrollo de las cifras en el futuro. En los pasados años, por lo general las cifras se redujeron ligeramente en invierno. El Gobierno alemán realiza intensos esfuerzos para hacer disminuir la presión migratoria. En Alemania, la Oficina Federal de Migración y Refugiados (BAMF) trata de acelerar lo más posible los trámites de asilo, para integrar a quienes tienen derecho a asilo lo más rápidamente posible en la sociedad y enviar de retorno a quienes no lo tienen. Si la estabilización política en las regiones en crisis y los proyectos de migración de largo plazo en los países de origen tienen el éxito esperado, menos personas se decidirán por la huida y los flujos de refugiados en dirección a Europa se reducirán. ▪

BEATE GRZESKI

Jefa del Servicio de Coordinación “Refugiados y Migración”, en el Ministerio de RR. EE.

Janet Schayan