Una mirada a la amplitud de los mares
La pasión por los faros: un histórico faro del mar del Norte atrae a un gran número de personas cada año. ¿Qué importancia tienen en la actualidad estas ayudas para la navegación marítima?
El histórico faro Obereversand en la costa del mar del Norte en Baja Sajonia atrae a un gran número de personas cada año. El oficial de la marina Thomas Bahr se ocupa de esta particular construcción junto con otros voluntarios.
Señor Bahr, usted se asegura de que las personas puedan visitar el histórico faro Obereversand. ¿Qué es lo que genera tanto interés en los faros?
Desde un faro se obtiene una mirada única del juego de las olas y la amplitud del horizonte. En el caso de nuestro faro Obereversand, se añade que apenas ha sufrido modificaciones desde su construcción en el año 1887, de modo que las personas que lo visitan pueden tener una buena percepción del estado original de los espacios en los que vivían y trabajaban los fareros.
¿De dónde son las personas que visitan su faro?
Además de gente de Alemania, suelen visitarnos también personas de otros países. Algunas, incluso, son miembros de nuestra asociación. A su vez, al ser una sede del registro civil local, el faro también puede usarse para bodas. Eso suele tener mucha demanda. Somos miembro fundador también de la European Route of Lighthouses que nos permite tener varios contactos internacionales. La asociación está compuesta por responsables de faros de doce países europeos: desde Irlanda hasta Estonia y desde Noruega hasta Portugal.
El faro Obereversand ya no tiene la función de ayuda para el tránsito marítimo. ¿Se necesitan realmente faros en la actualidad para la navegación de los buques?
Los GPS, las cartas marítimas electrónicas y los radares han revolucionado la navegación. Sin embargo, hay un gran número de faros que siguen teniendo una función importante como punto de orientación visual y sistema de seguridad adicional de la navegación, en particular, cuando hay inconvenientes técnicos o las condiciones de visibilidad no son buenas. Un presidente de la autoridad de faros inglesa Trinity House aseguró una vez con razón que, al conducir un coche, es gratificante también poder orientarse con los letreros más allá del navegador.