Lo que piensa la juventud

El experto en educación Klaus Hurrelmann acompaña desde hace más de diez años los Estudios Shell sobre la Juventud en Alemania. Entrevista sobre el nuevo estudio.

Shell Jugendstudie 2015 - Survey

Profesor Hurrelmann, usted ve una “generación optimista”. ¿Por qué?
Por primera vez desde el estudio de 2002, los jóvenes son optimistas con respecto al futuro de la sociedad. Hasta hace poco reinaba una atmósfera de crisis, si bien muchos jóvenes pensaban que personalmente de alguna manera lograrían salir adelante. Eso llevó a una fuerte tendencia autorreferencial y una actitud oportunista y táctica. Ahora constatamos que esa actitud se diluye. Los jóvenes vuelven a creer que es posible cambiar algo en el mundo y las condiciones de vida.

¿Vale eso para todos los jóvenes?

No, depende de la extracción social y de las respectivas perspectivas educativas. Los jóvenes que hoy pertenecen a las capas bajas tiene muchas más dificultades que los de hace 20 años. Sin formación son ya prácticamente perdedores en la sociedad. En ese sentido se ha llegado a una situación crítica y los jóvenes lo saben.  

Estudios anteriores demostraron que valores tales como la familia y la seguridad eran muy importantes para los jóvenes. ¿Sigue siendo así?

Sí. Los jóvenes aún no confían del todo en que todo siga una evolución positiva. Lo que sucede en otros países europeos refuerza esa sensación. Por eso, la familia, como puerto seguro, continúa desempeñando un importante papel. Los padres son las personas por las que los jóvenes más se orientan, porque saben que estos los protegerán en caso de crisis.

¿Está la juventud hoy más politizada que hace algunos años?

Efectivamente, se producen cambios. Pero los jóvenes siguen desconfiando de las estructuras de la democracia representativa. Solo un pequeño grupo puede imaginarse desarrollar actividades en un partido político. Los jóvenes ven difícil integrarse en las estructuras democráticas. Eso es un problema. A largo plazo, no podemos permitir que esta generación se pierda para la política.

Esta es la primera generación que creció desde un primer momento con Internet. ¿Qué consecuencias tiene?

Los jóvenes están acostumbrados a informarse rápidamente y a reaccionar con su opinión. Conocen todos los temas, pueden analizar procesos de diverso tipo en todo el mundo. Simultáneamente registran que el papel de Alemania en el mundo ha cambiado y lo ven positivamente. La mayoría sabe que Alemania tiene un pasado difícil, pero igual se declaran orgullosos de ser alemanes. En el país surge una nueva sensata confianza en las propias fuerzas, pero paralelamente se desarrollan la apertura al mundo y la tolerancia.

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