"Valores escondidos"

¿Cómo evalúa usted el clima social en Alemania?

dpa/McPHOTO - social climate index

Existen un índice de clima de negocios y un índice de clima de consumo, ¿por qué entonces no un índice de clima social?, pregunta Alexander Dill, fundador del “Basel Insitute of Commons and Economics”. Dill, un sociólogo que estudia los modelos económicos alternativos y la economía del regalo, desarrolló para ello una encuesta. El objetivo es obtener datos lo más exactos posibles sobre la calidad del clima social en diversas localidades de Alemania y el mundo.

Sr. Dill, ¿qué define un buen clima social?
Un buen clima social se caracteriza porque los seres humanos confían unos de otros, están dispuestos a ayudar y son hospitalarios.

¿Cuáles supone serán las localidades con el índice de clima social más alto?
En las pruebas que realizamos en Nepal, San Pablo, Múnich y Basilea constatamos que el clima social es mejor en zonas pobres que en zonas ricas.

¿Hay una explicación para ello?
Tenemos algunas primeras ideas. Tomemos por ejemplo Múnich: en los barrios más pobres, el intercambio entre la gente es mucho mayor. En barrios más ricos, la gente tiene poco contacto entre sí y ni siquiera preguntamos por la hospitalidad y la disposición a ayudar.

Según su estudio, ¿es Alemania más social donde existen los mayores problemas económicos?
Esa es la tendencia, sí. Echemos una mirada a la Cuenca del Ruhr. Llama la atención que allí la disposición a ayudar es particularmente grande, también entre gente con buenos ingresos. Un resultado de nuestra encuesta podría ser entonces que el bienestar y un alto ingreso per cápita no hacen la felicidad.

¿A quién le sirven esos resultados? Usted ve el clima social como un factor económico importante, pero justamente las empresas se interesan más bien por factores objetivos, ¿o no es así?
Así es y justamente por ello existen desequilibrios en Alemania. En algunas grandes ciudades, las personas que ganan poco ya casi no pueden mantener a sus familias. Si el clima social fuera un criterio más tenido en cuenta a la hora de realizar inversiones y para decidir dónde se va a construir una casa y se va a vivir, se generaría una mejor distribución. Ello podría distender la situación, en lugar de que continúen aumentando los precios de los inmuebles en algunas pocas regiones con un gran desarrollo económico. Por ello creo que es importante tener en cuenta también factores no materiales y no solo el producto social bruto. Así descubrimos valores que hasta ahora estaban escondidos.

Su encuesta está basada exclusivamente en estimaciones personales ¿Qué validez tienen?
Constatamos que casi nadie evalúa el clima social en forma completamente diferente a su vecino. Las respuestas son honestas independientemente unas de otras. Cuando el clima social es bueno, todos lo dicen y cuando es malo, también. Por ello el índice del clima social es objetivo… y un estímulo.

¿Qué pueden hacer las autoridades municipales para mejorar el clima social?
Podrían, por ejemplo, reanimar sus centros. Un viajero constata rápidamente si en una ciudad reina un buen clima social o no: observando si en los centros de las ciudades vive gente o hay solo negocios y tiendas. Salir a la calle basta ya para mejorar el clima social. Esa es la razón por la cual a los alemanes les gusta viajar a Italia: quieren sentarse en la “piazza”. Allí siempre pasa algo, allí reina un buen clima social. Eso es lo que anhelamos. Lo que debemos hacer es traer la “piazza” a Alemania. Viajar no expresa otra cosa que la esperanza de encontrar en otro lado otro clima social, más positivo.

¿Cómo evalúan los extranjeros el clima social en Alemania?
Mejor que los propios alemanes. Esa divergencia existe en todos los países, pero en Alemania es particularmente grande.

¿Dónde ha experimentado hasta ahora el mejor clima social?
Realicé un estudio entre agricultores de montaña en Nepal. Se les preguntó qué le regalarían a otras personas que no fueran de la familia y sin esperar reciprocidad. El 99 por ciento respondió: comida y bebida. Eso es sorprendente, ya que los alimentos son su único bien económico. Es como si en Alemania alguien regalara su auto.

¿Cómo evalúa usted el clima social en Alemania?