¿Un mismo ingreso básico para todos?

¿Es el ingreso básico incondicional la respuesta a las transformaciones que la industria 4.0 está provocando en el mundo laboral? Argumentos a favor y en contra.

Ingreso básico incondicional: ¿participación para todos?
Ingreso básico incondicional: ¿participación para todos? dpa

¿Qué sucede con personas cuyo trabajo es asumido por robots? ¿Debería recibir cada persona en Alemania dinero del Estado para cubrir sus necesidades básicas? Sería un importe equivalente al monto estándar de la asistencia social más una subvención para la vivienda. Una y otra vez resurge el debate en relación con el ingreso básico incondicional (IBI), justamente en estos tiempos de creciente digitalización y automatización.

Un precursor de esa idea es Götz Werner, fundador de la cadena de tiendas “dm”, que ya en 2007 publicó el libro “Ingresos para todos”. Werner aboga por un ingreso que el Estado pague a cada ser humano, financiado a través de una mayor tasa de impuesto al valor agregado. Esencialmente, se trata de una reestructuración del sistema de prestaciones sociales. La idea es en parte bien recibida por asociaciones y partidos políticos, pero también es criticada. ¿Qué argumentos hay a favor y cuáles en contra? A continuación, un panorama.

Los argumentos a favor

Un ingreso básico incondicional sería bueno, porque…

  • contrarrestaría las consecuencias sociales de la transformación industrial.
  • sería menos burocrático que el actual sistema de pensiones, jubilaciones y asistencia social.
  • sería más justo que el actual sistema de protección social.
  • daría a las personas más seguridad y posibilidades de realización personal.
  • quien busca empleo rechazaría puestos de trabajo mal remunerados.
  • flexibilizaría el mercado laboral.

Los argumentos en contra

Un ingreso básico incondicional sería malo, porque

  • sería prácticamente imposible financiarlo.
  • eliminaría el sistema de protección social existente en Alemania.
  • las consecuencias para los sistemas de pensiones y protección social son impredecibles.
  • la financiación a través del impuesto al valor agregado reduciría el poder de compra.
  • una financiación a través del impuesto al patrimonio o los ingresos no sería suficiente y, además, sería injusta.
  • en regiones rurales faltarían especialistas, porque reduce los incentivos para trabajar allí.
  • casi nadie querría trabajar.

El ingreso básico incondicional: problemas en la práctica

Cuestiones esenciales relacionadas con los sistemas de pensiones y protección social, la financiación y las consecuencias para el mercado laboral aún no han sido lo suficientemente dilucidadas. Ello se debe, en parte, a que los datos recogidos en pruebas experimentales son poco fiables, ya que están limitados en el tiempo, lo que influye sobre el comportamientos de las personas que participan en las pruebas. Además, el debate es dominado por acaloradas discusiones: mientras que la mayoría de los sindicatos y asociaciones patronales rechazan la idea, quienes están a favor de ella –economistas neoliberales y políticos de izquierda– no se ponen de acuerdo sobre qué forma darle.