"El empoderamiento económico de la mujer es un maratón"

En ninguno de los países del G-20 las mujeres gozan de igualdad de derechos. Tampoco en Alemania. Mona Küppers lucha en la red Women20 por un cambio.

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Alemania. La Women20 Summit del 24 al 26 de abril de 2017 en Berlín es uno de los numerosos foros de diálogo con la sociedad civil con motivo de la cumbre del G-20 en julio de 2017 en Hamburgo. El Consejo Alemán de la Mujer (DF) y la Asociación Alemana de Mujeres Empresarias (VdU) tienen el encargo de organizar el proceso de diálogo de Women20. En esta entrevista, la presidente del DF, Mona Küppers, habla de los objetivos.

Mona Küppers

Sra. Küppers, ¿quiénes participan en la cumbre Women20 Summit en Berlín y qué expectativas tienes ustedes como coorganizadores de la conferencia?

Esperamos la llegada de alrededor de 100 delegadas de países miembros del G-20 y de importantes organizaciones internacionales - representantes de asociaciones de mujeres y organizaciones sociales, empresarias y científicas. En Berlín debatirán sobre los desafíos en cuanto a la igualdad de participación de las mujeres en el mercado laboral, al acceso a recursos financieros, así como a la transformación digital. Desde febrero ya se viene produciendo un animado debate en nuestra plataforma W20. Nuestro objetivo común es afianzar de forma permanente el tema de la participación económica y el empoderamiento de la mujer como tarea transversal entre los objetivos del G-20. Para ello Women20 se debe convertir en una voz perceptible en el concierto de los grupos de diálogo del G-20. Por eso, desde el inicio de la presidencia alemana del G-20 venimos manteniendo una serie de debates W20 en Alemania, pero también en las Naciones Unidas y en Argentina, y participamos en un estrecho diálogo con el sherpa alemán del G-20 y otros grupos del G20.

¿Es posible definir un denominador común más allá de las fronteras nacionales de los problemas que son importantes para las mujeres?

Algo es triste, pero lamentablemente cierto: en ningún Estado miembro del G-20 se ha alcanzado la igualdad económica de las mujeres. A las mujeres se les paga en promedio menos, tienen menores oportunidades de promoción y siguen realizando la mayor parte del trabajo no remunerado de crianza de los hijos, labores domésticas y cuidado de familiares. Varios estudios han demostrado que les resulta más difícil a mujeres captar inversores o acceder a préstamos. Las mujeres están, en promedio, menos tiempo en Internet, tienen con alta probabilidad una baja competencia digital o ninguna. Por eso, están expuestas a un riesgo futuro mucho mayor de pertenecer social y económicamente al grupo de los perdedores de la transformación digital. Y algo más que nos une en todos los países miembros del G-20 es la importancia de la lucha por la plena igualdad jurídica de las mujeres y contra los monopolios de poder, estereotipos y prejuicios machistas.

¿Cómo valora usted la situación de las mujeres en la economía alemana en comparación mundial? ¿En qué áreas se registra el mayor retraso?

Primero, según datos de la OCDE, en ningún otro país europeo la brecha salarial entre los sexos es mayor que en Alemania. En este contexto, la independencia económica de las mujeres hasta edad avanzada sigue siendo un reto importante, sobre todo en vista de las diferentes trayectorias laborales. Para hacer frente a estos problemas se requieren coherentes políticas de igualdad de género, de la mujer, de la familia, políticas laborales y sociales.

Segundo, tampoco las condiciones para una conciliación del trabajo y la familia son favorables en Alemania. La infraestructura social para la educación de los hijos y la atención de familiares dependientes se debe extender por todo el país en función de las necesidades reales y con un alto nivel de calidad. Se debe fomentar al personal doméstico afiliado a la seguridad social y ponerlo a disposición de todas las familias.

Tercero, en Alemania se deben promover las competencias científicas, técnicas y digitales de niñas y mujeres, en jardines de infantes, colegios y universidades, así como en la formación profesional y la capacitación continuada en empresas.

¿Se notan ya los efectos de la cuota mínima de miembros femeninos en el consejo de administración de sociedades cotizadas, introducida en enero de 2016? ¿Es esta cuota el mejor instrumento para lograr una participación equitativa de las mujeres?

Las estadísticas demuestran claramente que sin cuota nada cambia. Sin embargo, es demasiado pronto para sacar conclusiones. Con todo, Alemania debería aprender de la experiencia en otros países del G-20. En Noruega, por ejemplo, ya es ley desde 2006 una cuota mínima del 40 por ciento de miembros femeninos en los consejos de supervisión de sociedades cotizadas en Bolsa. Desde entonces, la proporción de mujeres ha crecido considerablemente. Pero en Noruega también se ha notado que estos cargos quedan reservados a un reducido círculo exclusivo de altas directivas si no se promueve a más mujeres de todos los sectores y niveles con concretas acciones de apoyo para mujeres, a fin de que ocupen puestos de liderazgo. En esto deberíamos trabajar específicamente en Alemania.

¿Cuáles son sus expectativas para la cumbre del G20 bajo la presidencia alemana? ¿Y cómo continuará el W20 después de la cumbre del G-20?

Queremos pasar de ser una reunión marginal a formar parte de la mesa de negociación del G-20. Para la canciller de Alemania Angela Merkel, la independencia económica de las mujeres es un asunto importante. Por eso apostamos a que en el G20 bajo la presidencia alemana finalmente se adopte una perspectiva integral de género, con metas vinculantes y medibles. Hasta la cumbre del G-20 a principios de julio mantendremos por ello un intenso diálogo. Paralelamente trabajamos en estrecha colaboración con las organizaciones de mujeres argentinas, que se encargarán del W20 de 2018. Porque W20 y el empoderamiento económico de la mujer no son un sprint sino un maratón.

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