Ventas de automóviles dan esperanza

Alemania es el socio comercial más importante de España. Tanto las importaciones como exportaciones colapsaron durante la crisis del coronavirus, pero también hay algunas señales positivas.

Este año, España echa de menos también a los turistas alemanes.
Este año, España echa de menos también a los turistas alemanes. dpa

La crisis del coronavirus tiene devastadores efectos en todo el mundo, pero entre los 36 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, España es el más afectado: la OCDE prevé que el producto interior bruto de España caiga un 14,4 por ciento en 2020. El país no ha experimentado una situación así desde la Guerra Civil, en los años treinta.

Importante papel de la industria del automóvil

El sector exportador contribuye a que desde 2013 el saldo de cuenta corriente de España sea positivo. El socio comercial más importante, el mayor proveedor y segundo cliente, después de Francia, es Alemania. Para la economía alemana, España desempeña un papel algo menor: figura en el puesto doce tanto entre los proveedores como entre los compradores de Alemania. La balanza comercial bilateral arroja una superávit a favor de Alemania: en 2019, las exportaciones alemanas a España ascendieron a 44.300 millones de euros y las importaciones de España a 33.200 millones de euros.

La industria más importante de España, después del turismo, es la del automóvil. Alrededor de un tercio de las exportaciones españolas a Alemania en 2019 fueron de coches y partes de automóviles (11.500 millones de euros). El mercado internacional de automóviles, y también el de Alemania, comienzan a recuperarse. Ese incipiente crecimiento también beneficiará a la economía española.

Los productos agrícolas (3.600 millones de euros) y los productos químicos (2.200 millones de euros) ocupan el segundo y tercer lugar en las exportaciones españolas destinadas al mercado alemán.

Balanza de servicios positiva

En la primera mitad de 2020, el comercio exterior de España se contrajo, tal como era de esperar: las exportaciones cayeron un 15,8 por ciento y las importaciones, un 18,8 por ciento en comparación con la primera mitad de 2019. En el comercio con Alemania, las importaciones cayeron aún más bruscamente (un 21 por ciento) y las exportaciones un poco menos (un 14,4 por ciento). Ello se explica porque las compras de alimentos no se vieron afectadas por la crisis del coronavirus. En esos meses, España pudo incluso aumentar las ventas de frutas y verduras a Alemania.

A diferencia del saldo de la balanza comercial, el saldo de la balanza de servicios de España es claramente positiva en relación con Alemania. Ello se debe al turismo: los turistas alemanes gastaron en España el año pasado 7.350 millones de euros, mientras que los turistas españoles gastaron solo 1.200 millones de euros en Alemania. En la crisis del coronavirus, las cifras se redujeron dramáticamente: en julio, el mejor mes del año para el turismo, solo un cuarto de los visitantes extranjeros del año anterior visitaron España. Ello significa que faltó el 75 por ciento de los ingresos de un año normal.

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