Consolidación como polo de innovación
Desde la reunificación, el este de Alemania ha protagonizado un notable despegue económico. Hoy, numerosas regiones, desde Dresde hasta Rostock, son referentes en investigación y alta tecnología.
Clústeres de investigación, tecnologías de futuro, inversiones extranjeras: el este de Alemania ha progresado muy positivamente desde la reunificación de 1990. Algunas regiones se han consolidado como referentes internacionales en semiconductores, óptica, tecnología energética, bioquímica y modelos de negocio digitales.
Inversiones de miles de millones en chips, automóviles y bioquímica
Sajonia es uno de los mejores ejemplos de esta transformación. En torno a Dresde, “Silicon Saxony” agrupa a más de 750 empresas e instituciones de microelectrónica y tecnologías de la información, formando el mayor clúster de microelectrónica de Europa. Infineon inauguró allí en 2026 una fábrica de semiconductores en la que invirtió 5.000 millones de euros y creó unos 1.000 nuevos puestos de trabajo. También el gigante taiwanés TSMC invierte, junto con Bosch, Infineon y NXP, más de 10.000 millones de euros en una nueva fábrica de chips.
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Abrir declaración de consentimientoBerlín es uno de los grandes polos de startups de Alemania: en 2025, las startups de Berlín atrajeron cerca de 2.700 millones de euros en capital riesgo.
Brandeburgo logró atraer a Grünheide, cerca de Berlín, la primera planta de producción europea de Tesla, que continúa ampliándose: el fabricante estadounidense es ya el mayor empleador privado del estado federado.
Cottbus: la ciudad más dinámica de Alemania
Cottbus ilustra como pocas ciudades la transformación de Brandeburgo: en el ranking de dinamismo 2026 del Instituto de la Economía Alemana (IW), esta ciudad de casi 100.000 habitantes se situó a la cabeza de Alemania. Cottbus está dejando atrás su pasado ligado al lignito para convertirse en un polo de conocimiento. El Gobierno federal y el estado federado invierten en investigación y nuevos puestos de trabajo: el Lausitz Science Park estrechará lazos entre ciencia y empresa, la nueva Universidad de Medicina impulsará el sector sanitario y Deutsche Bahn amplía a gran escala su centro de mantenimiento de trenes ICE.
Nuevos polos de crecimiento más allá de las grandes ciudades
Sajonia-Anhalt apuesta por modernizar sus polos industriales. En Leuna, por ejemplo, el grupo finlandés UPM ha invertido unos 1.300 millones de euros en una innovadora refinería que convierte madera en productos químicos de origen biológico y ya abastece a sus primeros clientes. En Turingia, Jena, con la histórica Zeiss y su ecosistema de investigación, es todo un referente internacional en óptica, fotónica y tecnología de semiconductores. Zeiss sigue ampliando allí su centro de alta tecnología.
Mecklemburgo-Pomerania Occidental también refuerza su perfil industrial. La empresa Neptun Smulders de Rostock, una joint venture entre el astillero Neptun Werft y el especialista belga en tecnología offshore Smulders, construye grandes plataformas convertidoras para parques eólicos marinos. Los componentes clave se producen en Rostock-Warnemünde, con una cartera de pedidos de unos 2.500 millones de euros.