¿Libre comercio o proteccionismo?

Tres preguntas al renombrado profesor de economía Clemens Fuest, presidente del Instituto de Investigaciones Económicas Ifo, con sede en Múnich.

Profesor Clemens Fuest, presidente del Instituto Ifo
Profesor Clemens Fuest, presidente del Instituto Ifo ifo Institut/Romy Vinogradova

Profesor Fuest, grandes países industrializados intentan proteger su economía con medidas proteccionistas. El ejemplo más relevante es actualmente el de Estados Unidos, con sus aranceles aduaneros. ¿Fortalece eso realmente la economía nacional?  
No. Pocas acerías estadounidenses se benefician, el resto de la economía sufre daños. Perdedoras son, sobre todo, empresas que procesan acero importado. Pero también pierden los consumidores, que deben pagar mayores precios. Los daños para Estados Unidos son mayores que los beneficios. 

Del libre comercio se benefician todos, porque sin el libre comercio muchos productos serían mucho más caros.

Clemens Fuest, presidente del Instituto de Investigaciones Económicas Ifo

Las tendencias proteccionistas han desatado un nuevo debate sobre las ventajas y desventajas del libre comercio y el proteccionismo, acompañadas, a menudo, de malentendidos. ¿Quién se beneficia y quién no? 
Del libre comercio nos beneficiamos todos los consumidores, porque sin el libre comercio muchos productos serían mucho más caros. Del libre comercio se benefician, además, las empresas que tienen una fuerte posición de mercado en la competencia mundial, bien porque producen barato o porque encontraron un nicho de mercado. Y con ellas, su personal. Perdedoras son las empresas que no están en condiciones de competir. 

A Alemania, como país industrializado con una alta competitividad, los mercados abiertos la benefician mucho. Por eso, sus superávits comerciales son, a menudo, criticados. ¿Con razón?
Cuando Alemania exporta más de lo que importa, eso significa que el exterior o bien se endeuda cada vez más con nosotros o que nosotros adquirimos activos en el exterior, por ejemplo, inmuebles o participaciones en empresas. Un creciente endeudamiento puede llevar a un excesivo endeudamiento; la compra de activos en el exterior, no. En el exterior, muchos quieren que sus empresas produzcan más y que sus productos se vendan mejor. Cuando los productos alemanes tienen más éxito en el mercado, eso genera fácilmente enojo. A largo plazo, los superávits alemanes pueden llevan a más proteccionismo en el exterior. Por eso, Alemania debería bajar los impuestos a las empresas, para fomentar las inversiones internas. 

Entrevista: Martin Orth

Información sobre el comercio exterior y la política comercial de Alemania

Ministerio de RR. EE.: Panorama temático sobre el comercio exterior de Alemania

Ministerio de Economía: Informe sobre la política comercial alemana

 

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