“Efectos de recuperación”

El mundo después del coronavirus: Sonja Peterson duda que la crisis del coronavirus tenga efectos de largo plazo sobre el cambio climático.

 

Sonja Peterson es profesora en el Instituto de Economía Mundial de la Universidad de Kiel y está especializada en cuestiones ambientales y climáticas.
Sonja Peterson es profesora en el Instituto de Economía Mundial de la IfW Kiel

Profesora Peterson, ¿qué efectos tiene la crisis del coronavirus sobre el cambio climático? ¿Hay cifras actuales para Alemania, Europa y el mundo?

A corto plazo, la reducción de la actividad económica en la lucha contra el coronavirus también hace disminuir las emisiones. Durante la crisis financiera de 2009, el producto interno bruto mundial se redujo alrededor de un 1,7 por ciento en comparación con el año anterior. Ello hizo que las emisiones globales derivadas de la combustión de portadores de energía fósiles y de la producción de cemento disminuyeran un 1,4 por ciento. Como consecuencia de la crisis del coronavirus se prevé una disminución global del producto interno bruto del 2,5 al 3 por ciento. Ello podría llevar a una reducción de las emisiones del 2 al 3 por ciento. Sin embargo, la crisis financiera también demostró que se trata de un efecto puntual y a corto plazo, insignificante en relación con las tendencias a largo plazo. Dudo que la crisis del coronavirus tenga efectos perceptibles a largo plazo para las emisiones y el cambio climático.

Una imagen inusual: el aeropuerto de Fráncfort casi vacío
Una imagen inusual: el aeropuerto de Fráncfort casi vacío picture alliance/dpa

¿Cuál es su pronóstico climático con respecto a los efectos de la crisis del coronavirus?

Cambios permanentes de comportamiento originados por la crisis del coronavirus pueden reducir o aumentar las emisiones. Más teleconferencias las reducen, por ejemplo, un mayor uso del automóvil en lugar de transporte público, las aumentan. Además, hay que contar con ciertos efectos de recuperación después del enfriamiento de la economía, de modo que el consumo y las emisiones aumentarán seguramente de manera desproporcionada, como se observó, por ejemplo, después de la crisis financiera. En general, no está claro cómo el coronavirus influirá sobre las emisiones a mediano y largo plazo.

Ya se planean los primeros programas estructurales para dar nuevos impulsos a la economía. ¿Qué errores no deben cometerse y qué rumbo debe tomarse?

Los paquetes coyunturales tradicionales tienen poco sentido, debido a las características especiales de la crisis del coronavirus. Las medidas de estímulo económico no deberían proporcionar incentivos equivocados en relación con la política climática –como, por ejemplo, la bonificación por desguace de automóviles para comprar nuevos automóviles después de la crisis financiera – y los programas de inversión deberían, en caso de duda, promover y no obstaculizar las transformaciones estructurales necesarias para reducir las emisiones. Para alcanzar los objetivos del Acuerdo Climático de París es necesario seguir realizando grandes esfuerzos y no bajar los brazos. Por lo tanto, el mayor error sería dejar sin efecto o suavizar medidas de política climática, tal como ocurrió después de la crisis financiera. Ello supondría perder un tiempo muy valioso. Válido sigue siendo: lo que era la política climática correcta antes del coronavirus lo seguirá siendo después del coronavirus. El foco debería estar puesto en el precio de las emisiones de CO2.

Entrevista: Martin Orth

© www.deutschland.de

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