“El feminismo vive”

Cuál es la situación de la igualdad de derechos en Alemania y por qué el nuevo feminismo no es en absoluto hostil a los hombres.

Compromiso con la igualdad en la vida cotidiana
Compromiso con la igualdad en la vida cotidiana Adam Berry/Freier Fotograf/Getty Images

Los jóvenes quieren hoy que en la vida cotidiana reine una auténtica igualdad. La socióloga Marianne Schmidbaur explica cómo ello cambia la visión del feminismo. Schmidbaur es directora científica del Centro de Estudios de Género de la Universidad Goethe de Fráncfort del Meno.  

Dra. Marianne Schmidbaur, socióloga
Dra. Marianne Schmidbaur, socióloga privat

Señora Schmidbaur, ¿cuál es la situación de la igualdad política en Alemania? Si bien hay una canciller federal, también hay nuevamente menos mujeres en el Bundestag.
Efectivamente, con algo más del 30 por ciento de mujeres, ahora tenemos menos mujeres en el Bundestag que en el último período legislativo, en el que fueron más del 36 por ciento. Hace unos años también teníamos tres ministras-presidentas en los estados federados, ahora hay dos. No se puede confiar en que todo mejore constantemente.

¿Cuál es la posición de Alemania en el mundo?
La Unión Parlamentaria Internacional lleva una lista de la proporción de mujeres en los Parlamentos de todo el mundo: Alemania está ubicada en una posición media, en el puesto 46 de 190. Ruanda ocupa el primer lugar. Por supuesto, es solo un indicador entre muchos, pero en mi opinión solo ocupamos un lugar medio en general.

¿Qué debería suceder para que Alemania avanzara?
Los partidos son algo así como guardianes de la representación en los Parlamentos. Por eso necesitamos una cuota para las listas de candidatos. Todo indica que no se puede prescindir de ello. En Francia, las listas electorales deben elaborarse sobre una base de paridad. De no ser así, la lista o bien no es aceptada o bien el partido debe temer ver reducida la subvención del Estado. Deberíamos seguir ese ejemplo.

Los partidos que defienden los modelos de roles tradicionales son cada más fuertes, no solo en Alemania. Es necesario detener esos comienzos.

Dra. Marianne Schmidbaur, socióloga

¿Tiene la palabra feminismo una connotación negativa en Alemania?
Durante un tiempo, el término feminismo fue visto como sinónimo de hostilidad hacia los hombres. Por eso se llegó a considerar obsoleto. Ahora es diferente. Actualmente, los jóvenes ven que sus proyectos de vida no son realizables, que no pueden dividir el trabajo familiar y el empleo remunerado por igual entre los sexos. Eso es exactamente lo que la mayoría quiere. Por eso, el feminismo ha adquirido ahora una connotación diferente.

¿Una visión pragmática del feminismo?
En cierto modo, sí, se trata de la igualdad en la vida cotidiana. Incluso los hombres de hoy ya no quieren ser reducidos al papel de poseedores de un empleo remunerado.

¿El nuevo feminismo continúa la tradición del primer movimiento de mujeres?
En la investigación sociológica hablamos de tres olas de feminismo: el primer movimiento luchó por el sufragio femenino, organizado en asociaciones y grupos. El segundo movimiento, de las décadas de 1960 y 1970, luchó por nuevas libertades y leyes de igualdad, principalmente en el marco de grupos extraparlamentarios. Hoy se trata de las condiciones de vida y de la lucha contra la violencia sexual, la mayoría de las campañas tienen lugar a través de internet y son más internacionales que en el pasado.

Esto significa que el feminismo vive, ¿también en Alemania?
Sin ninguna duda. Sin embargo, todos debemos permanecer despiertos y activos. De lo contrario, existe el riesgo de retroceder. Y no solo en Alemania, donde los partidos que representan modelos de roles tradicionales están adquiriendo nueva fuerza. Es necesario detener esos comienzos.

Entrevista: Friederike Bauer

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