“El gesto de alegría de la gente compensa los sacrificios”

Felix Neuhaus se vio afectado por el terremoto en Nepal. En un muy breve lapso el personal de AWO International puso en marcha una acción de ayuda.

Primero cayó polvo del techo. Después una enorme grieta se abrió por las paredes de nuestra casa, que empezó a estremecerse. Un sábado de abril de 2015, un violento terremoto sacudió a Nepal. Salimos corriendo con mi familia hacia el jardín. Por entonces yo dirigía la oficina regional de la Arbeiterwohlfahrt (AWO) International en Nepal. Como organización social caritativa, AWO Internacional participa activamente en la cooperación al desarrollo y la ayuda humanitaria. Después de haberme recuperado de la conmoción inicial, llamé por teléfono a la oficina central en Berlín. A las pocas horas, pusimos en marcha la primera operación de ayuda de emergencia junto con colegas de la alianza Aktion Deutschland Hilft. AWO tiene muy buenos contactos en Nepal. Esto se debe en parte a que tenemos allí una oficina propia. Conocemos muy bien las estructuras y trabajamos con muchas entidades locales. En conjunto abastecimos a las víctimas en los siguientes días y 
semanas con artículos de primera necesidad. En total, AWO ayudó en Nepal a 50.000 víctimas del terremoto y proporcionó residencia temporal a 1300 familias. Nuestros empleados y voluntarios estuvieron trabajando cada día durante semanas. El gesto de alegría de la gente compensa todos los sacrificios. También algunos meses después de un terremoto queda mucho por hacer. A menudo, las víctimas del terremoto huyeron a otro país con el fin de iniciar una nueva vida. Ahí están expuestos a grandes peligros: muchos son secuestrados durante la huida o son contrados para trabajar en condiciones inhumanas. En muchos de nuestros proyectos abogamos por un mundo con mejores condiciones de trabajo y por la defensa contra la trata de personas.” ▪