¿Quién será vacunado primero?

El mundo tiene la esperanza puesta en una vacuna contra el SARS-CoV-2. ¿Pero quién será vacunado primero cuando exista? La profesora llona Kickbusch tiene una solución.

Buscada: una vacuna contra el SARS-CoV-2
Buscada: una vacuna contra el SARS-CoV-2 picture alliance / Klaus Ohlenschläger

Profesora Kickbusch, el mundo entero tiene la esperanza puesta en una vacuna contra el coronavirus. Pero una vez que esté disponible, la segunda pregunta es: ¿a quién se vacunará primero?

Necesitaremos pautas mundiales y leyes nacionales de aplicación. La Organización Mundial de la Salud ha creado un grupo de trabajo que tiene la función de formular propuestas y normas éticas. Estas podrían ser adoptadas por los países miembros. Ello puede ser, sin embargo, más difícil que para otras vacunas que actualmente se ponen a disposición de los países en desarrollo, porque la presión de acceso en los países ricos es muy grande.

Solicitada: Ilona Kickbusch, experta en salud mundial
Solicitada: Ilona Kickbusch, experta en salud mundial

Sería histórico que la vacuna se transformara en un “bien público

Ilona Kickbusch, experta en salud mundial

António Guterres, el secretario general de la ONU, quiere que si es desarrollada una vacuna, esta sea declarada “bien público”…

Sería histórico que la vacuna se transformara en un “bien público”. En ese caso, normas aceptadas por todos serían particularmente importantes. El concepto de “bien público” significa que la comunidad mundial paga los costos de desarrollo y distribución justos y que no se puede obtener ningún beneficio de su comercialización. La vacuna podría ponerse a disposición de la Organización Mundial de la Salud o de las Naciones Unidas a través del “Patent Pool” de medicinas.

¿Será posible poner a disposición la vacuna rápidamente y en cantidades suficientes en todo el mundo?

Eso será muy difícil, porque estamos hablando de cinco mil millones de dosis, que son las que se necesitarían. A ello hay que agregar las capacidades de producción, los envases de vidrio, las instalaciones de almacenamiento, las cadenas de suministro y así sucesivamente. Actualmente se aboga por sitios de producción descentralizados, también para no sobrecargar los lugares de producción existentes ni poner en peligro la producción de otras vacunas. Por ello, las empresas y los fabricantes de vacunas deben participar en el debate desde el principio. Tenemos que encontrar juntos el mejor modelo para que, después de la vacuna contra la polio, la vacuna contra la COVID-19 se transforme en la segunda gran “vacuna universal”.

¿Cómo podría asegurarse que los países más pobres no vuelvan a quedar en desventaja?

Se necesitan estrategias para los países y regiones donde no existe un sistema de salud fiable y para los grupos vulnerables, tales como los migrantes, los solicitantes de asilo y los refugiados. Hay organizaciones que tienen experiencia en la distribución de medicamentos: UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos, la Alianza para la Vacunación, el Fondo Mundial, el Programa contra la Poliomielitis. También se ha propuesto la creación de una agencia mundial de adquisiciones. Todavía no existen normas vinculantes, pero sí elementos como el acuerdo TRIPS, que permite a los países miembros eludir la legislación sobre patentes para hacer frente a crisis de salud pública. Y hay modelos de donación: una compañía ha dicho que donará los primeros mil millones de dosis.

Ilona Kickbusch es conocida en todo el mundo por sus aportes al cuidado y fomento de la salud en todo el mundo. Desde 2008 dirige el Programa de Salud Mundial del Instituto Universitario de Estudios Internacionales y del Desarrollo, con sede en Ginebra.

Entrevista: Martin Orth

© www.deutschland.de

¿Desea recibir regularmente información sobre Alemania? Suscríbase aquí a nuestro boletín.