Intercambios para la memoria

Expertos de América Latina y Europa debaten sobre la memoria cultural de sus países y el significado especial de los lugares de conmemoración.

Monumento a los Judíos de Europa Asesinados, Berlín
Monumento a los Judíos de Europa Asesinados, Berlín dpa/pa

En Argentina son las ocho de la mañana. El juez federal Daniel Rafecas mira hacia la cámara con gran concentración, mientras sus interlocutores en Alemania, Colombia y Polonia van apareciendo en la pantalla. En la ronda se va a hablar de los “lugares de la memoria” y explorar hasta qué punto los países pueden cooperar en los esfuerzos por analizar el pasado. ¿Cómo tratan las sociedades de América Latina y Europa a las víctimas, los victimarios y el recuerdo? Ese es el tema central del encuentro virtual organizado por la Fundación Elisabeth Käsemann.

Aleida Assmann, experta en Estudios Culturales
Aleida Assmann, experta en Estudios Culturales dpa/pa

Daniel Rafecas investiga desde hace 17 años violaciones de los derechos humanos durante la dictadura militar en su país. En esta jornada intercambia ideas con la experta alemana en Estudios Culturales Aleida Assmann; la historiadora Tatjana Louis, de la Universidad de los Andes, en Bogotá; Tomasz Michaldo, responsable de la labor educativa en el Memorial Auschwitz-Birkenau, y Elke Gryglewski, directora de la Fundación Memoriales de Baja Sajonia, incluido el memorial del ex campo de concentración de Bergen-Belsen.

Escenarios auténticos desatan sentimientos de memoria directa.

Aleida Assmann, experta en Ciencias de la Cultura

Assmann comienza citando a Cicerón: “Grande es el poder de los recuerdos que despiertan los lugares”. Escenarios auténticos desatan sentimientos de memoria directa, dice la renombrada investigadora. La labor de conmemoración es especialmente importante en los lugares donde se han producido acontecimientos traumáticos, dijo, para dar a las víctimas un lugar en la memoria cultural de la sociedad. “Cuando los fantasmas del pasado persiguen al presente, el tiempo no puede curar las heridas”.

Elke Gryglewski, Fundación Memoriales de Baja Sajonia
Elke Gryglewski, Fundación Memoriales de Baja Sajonia dpa/pa

También Elke Gryglewski subraya la importancia de los lugares de recuerdo. Pero depende de cómo estén diseñados, dice. En la actualidad, Alemania cuenta con un panorama de la memoria diverso y variado, con una fuerte profesionalización en el ámbito de la educación. “Los sentimientos desempeñan un papel importante en ello”, dice Gryglewski. “¿Cómo se siente la democracia? Saberlo constituye la base para tratar con sensibilidad formas actuales de discriminación, antisemitismo y racismo”.

Debemos dejar claro que Auschwitz no cayó del cielo.

Tomasz Michaldo, Memorial Auschwitz-Birkenau

Tomasz Michaldo, del Memorial Auschwitz-Birkenau, recurre en su labor educativa también a las emociones. “Queremos que los visitantes salgan del memorial con una sensación de inquietud. Queremos que vean que el mal acecha en todas partes y que hay que combatirlo desde sus inicios”. El historiador cita a Marian Turski, superviviente del Holocausto: “Tenemos que hacer que la gente se dé cuenta de que Auschwitz no cayó del cielo”.

En Argentina, muchos lugares del recuerdo no están todavía completamente accesibles. “Los centros secretos de tortura están distribuidos por todo el país”, dice el juez Rafecas. “La mayoría han sido destruidos, pero los que aún existen constituyen una importante fuente para la investigación”. El experimentado investigador aboga por visitas conjuntas de testigos de época: “Su interacción en la escena del horror evoca recuerdos, lo que es sumamente importante para un análisis crítico del pasado.” Rafecas también puede anunciar un reciente éxito para la memoria histórica: el centro de tortura El Club Atlético, que había quedado bajo un promontorio de tierra luego de la construcción de una autopista en Buenos Aires, está siendo finalmente recuperado para crear un lugar del recuerdo.

El pasado es aquí tanto presente como futuro.

Tatjana Louis, historiadora en la Universidad de los Andes, Bogotá

“También Colombia se ve confrontada con grandes retos”, dice Tatjana Louis. El país sigue en medio del conflicto, agrega. “El pasado aquí no es el pasado, sino al mismo tiempo el presente y el futuro. Hay demasiados lugares del horror y falta distancia temporal. Además, la mayoría de los sitios están en zonas inaccesibles". Aun así, concluye, “Colombia necesita lugares de memoria e investigación para crear una nueva narrativa en la sociedad.”

Tatjana Louis, historiadora de la Universidad de los Andes, Bogotá
Tatjana Louis, historiadora de la Universidad de los Andes, Bogotá dpa

Los expertos coinciden en la importancia de la cooperación internacional. “Ningún país ha terminado con la recuperación de la memoria”, dice Elke Gryglewski, “todos están interconectados en un proceso de aprendizaje en la sociedad globalizada”. También Aleida Assmann subraya que el trabajo de la memoria no puede realizarse de forma aislada. “La atención transnacional es extremadamente importante”.

Los expertos también comparten la opinión de que en el tema de la digitalización del trabajo de la memoria los países pueden aprender unos de otros y deberían hacerlo en la práctica activamente. “Hace un año ni siquiera habríamos pensado en ofrecer una visita virtual”, dice Tomasz Michaldo. Ahora, en la primavera boreal de 2021, es posible visitar el Memorial Auschwitz-Birkenau en línea. “La pandemia del coronavirus ha cambiado completamente nuestro enfoque”.

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