Socios para
 el futuro

Los colegios alemanes en el exterior realizan un aporte esencial y son intensamente fomentados por el Ministerio de RR. EE.

Michael Gottschalk/photothek.net - PASCH

Una atmósfera de entusiasmo, compromiso y cosmopolitismo reinó durante los tres días en los que tuvo lugar el IV Congreso Mundial de Colegios Alemanes en el Extranjero en el Ministerio de Relaciones Exteriores y en la Casa de las Culturas del Mundo, en Berlín. Además de 450 representantes de los 141 colegios alemanes en el exterior, entre presidentes, directores y directores administrativos, tomaron parte también los asesores técnicos de la Central de la Enseñanza Alemana en el Extranjero (ZfA), como representantes de los aproximadamente 1100 colegios internacionales con diploma de alemán (colegios DSD). Los participantes intercambiaron experiencias entre sí y también con personalidades de las áreas de la educación, la economía, la ciencia y la política. Frank-Walter Steinmeier, ministro federal de Relaciones Exteriores, dijo que los colegios en el exterior son “parte esencial de la política exterior alemana”.

¿Qué tipo de colegios son que tienen tanta importancia? Steinmeier dejó claro en su discurso en el Congreso Mundial que los colegios son importantes socios de Alemania en el intercambio con otros países: “Nuestra relación con el mundo es una calle de dos vías. Cambia al mundo, pero también transforma a Alemania. Por eso, la política cultural exterior significa para mí: aprender para el mundo y aprender del mundo”. Los colegios alemanes en el exterior aspiran a ser lugares de encuentro y del diálogo intercultural. Desde hace tiempo ofrecen más que una educación de calidad para los hijos de los alemanes que trabajan en el extranjero. La gran mayoría lleva a alumnos de muy diferentes países anfitriones la cultura y el idioma alemanes: aprender juntos para un futuro común.

Casi cuatro quintas partes de los alumnos de los colegios alemanes en el exterior provienen hoy de los países anfitriones. Egresan generalmente con dos certificados: uno alemán y otro del país anfitrión. Muchos siguen estudiando luego en universidades alemanas. A menudo, la relación con Alemania continúa luego en la vida laboral. Surgen redes que benefician a ambas partes: en las relaciones económicas, el intercambio cultural y el diálogo político. Las redes son un fenómeno global. Frank-Walter Steinmeier habló en el Congreso Mundial también sobre el proyecto “Review 2014”, en cuyo marco se preguntó a numerosos expertos de todo el mundo acerca de sus expectativas en relación con la política exterior alemana. Las respuestas contuvieron una y otra vez términos tales como “intermediario, constructor de puentes, sensibilidad intercultural y entendimiento”. Steinmeier dejó claro ya en su primer periodo como ministro de RR. EE., de 2005 a 2009, de que los colegios pueden desempeñar un importante papel en ese sentido.

El Ministerio de RR. EE. lanzó en 2008 la iniciativa “Los colegios: socios para el futuro” (PASCH). Fue el comienzo de la creación de una red mundial de colegios en los que se enseña alemán. El número de colegios alemanes en el exterior creció desde 2008 de 117 a 141, y el número de colegios DSD, de 440 a 1072. Tanto los colegios en el exterior como los colegios DSD son acompañados por la ZfA. También parte de la red son los colegios FIT, creados en el marco de PASCH: hoy existen ya 584 de esos colegios en diversos sistemas educativos nacionales en los que se introduce o amplía la enseñanza del alemán. Los colegios FIT son asesorados por el Goethe-Institut. Sumando todos los colegios, el número de escuelas que el Ministerio de Relaciones Exteriores fomenta pasó de algo menos de 550 en 2008 a casi 1800 hoy. Los colegios se organizan bajo el techo de PASCH para intercambiar ideas e interconectarse. En el marco de PASCH fue ampliado el programa de becas del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) para egresados de colegios alemanes en el exterior, colegios DSD y colegios FIT. Las becas para realizar estudios completos en Alemania fueron ofrecidas por primera vez en todo el mudo. Su número se 
duplicó de 60 a 120. “Necesitamos imperiosamente talentos jóvenes”, subraya Frank-Walter Steinmeier.

Los colegios en el exterior conforman una buena base para ello, en tanto transmiten una polifacética imagen de la Alemania moderna y el idioma alemán. Los colegios se transforman en pilares de una cultura de la bienvenida que el Gobierno federal quiere cultivar intensamente en los próximos años. Frank-Walter Steinmeier destaca también que Alemania no tiene interés alguno en un “brain drain” en los países socios. “Muchos de los jóvenes que educamos darán su impronta más tarde a su propio país, transformarán su sociedad y asumirán responsabilidades en el mundo”, agrega. Sylvia Löhrmann, presidenta de la Conferencia Permanente de los Ministros de Educación y Cultura de los Länder, destacó que Alemania está dispuesta a “apoyar en el futuro más decididamente también las iniciativas de formación profesional en países en los que ya hay colegios alemanes”. Eso es necesario no solo por la escasez de especialistas en Alemania, sino también en vista de la dramáticamente alta desocupación juvenil en los países europeos más golpeados por la crisis económica y financiera, agregó.

Para que la idea de PASCH de colegios como “socios del futuro” pueda continuar expandiéndose durante los próximos años en muy diversas áreas, se necesita una sólida base. Esta fue creada en 2014 con la Ley sobre Colegios en el Exterior. Es la primera vez que el fomento de los colegios alemanes en el exterior se realiza sobre una base legal propia. Colegios con muchos egresados adquirieron el derecho a ser apoyados. Además se les concedió a los colegios en el exterior más autonomía en sus presupuestos y se fijó también legalmente por primera vez el fomento de los colegios DSD. Frank-Walter Steinmeier resume así el objetivo de la nueva Ley sobre Colegios Alemanes en el Exterior: “Todo esto tiene una clara meta: crear las bases para que los colegios alemanes en el exterior puedan crecer.” ▪