Inmersión en la historia
Un submarino ruso en el puerto de Hamburgo: aún puede navegar, pero hoy lanza sobre todo un mensaje de paz. ¿Cuál es el secreto que esconde el U-434?
Pocos lugares en el puerto de Hamburgo resultan tan enigmáticos como el U-434: este antiguo submarino soviético ya no se sumerge, sino que hoy abre sus puertas como museo. Es difícil imaginar cómo se sentía la tripulación militar durante la Guerra Fría trabajando codo con codo en un espacio tan reducido. "Nuestros visitantes se quedan fascinados al entrar en un submarino que en su día llegó a descender hasta los 600 metros", explica el director del museo, Harald Büttner.
25 años al servicio del Ejército soviético
Pero ¿cómo acabó el submarino en Hamburgo? Botado en 1976, el U-434 pasó 25 años al servicio del Ejército soviético, incluso en misiones de espionaje frente a la costa este de Estados Unidos. Tras la caída de la Unión Soviética, el submarino pasó primero a manos del Ejército ruso, antes de ser retirado del servicio en 2002. Un conocido de Harald Büttner, el empresario Christian Angermann de Dresde, tuvo la idea de transformar el U-434 en museo y, tras duras negociaciones, acabó convenciendo a la parte rusa. Antes de la entrega, los servicios secretos rusos revisaron a fondo el submarino y retiraron los sistemas de armamento.
Listo para volver a zarpar
Sin embargo, la maquinaria y la tecnología se mantuvieron intactas, por lo que el U-434 sigue siendo apto para navegar. Ubicado en el barrio hamburgués de St. Pauli, recibe cada año a numerosos visitantes de todo el mundo. Muchos se sorprenden al descubrir que en este submarino, de unos 90 metros de eslora y casi nueve de manga, llegaron a convivir hasta 84 tripulantes. También se pueden recorrer los camarotes, así como la sala de mando y el espacio destinado al lanzamiento de torpedos. Las piezas expuestas y las visitas guiadas ponen el foco en la Guerra Fría, cuya sensación de amenaza muchos relacionan hoy con la actual guerra de Rusia contra Ucrania. Harald Büttner, subraya: "Más allá de la fascinación que despierta, entendemos el museo ante todo como un lugar de memoria que pone de relieve los peligros de la guerra."