Vivir sin residuos

Sin envases de plástico ni tazas coffee-to-go: vivir sin producir residuos es difícil pero posible. Dos familias muestran cómo lo logran y comparten simples consejos.

dpa - Verpackungsfrei einkaufen

Alemania. Vivir sin residuos – ¿una utopía? En tiempos del comercio por Internet, hábitos "coffee-to-go" y envases de plástico, esto suena como al menos algo muy lejano. Más de 600 kilogramos de residuos produce cada habitante de Alemania por año, un volumen muy superior a la media de la Unión Europa, de unos 474 kg per cápita.

Pero a la vez existe un movimiento que se opone, que busca producir la menor cantidad posible de residuos, compra a comercializadores directos, utiliza bolsas de tela en lugar de bolsas de plástico e instala compostaje en su jardín. La tendencia, llamada Zero-Waste, se basa en seis reglas: refuse, reduce, reuse, repair, recycle, rot, es decir: evitar, reducir, reutilizar, reparar, reciclar y compostar.

Predicar con el ejemplo

Dos familias muestran cómo es posible, incluso en una familia con niños, vivir casi sin generar residuos. "Zero Waste significa para nosotros ahorro de tiempo, mejor calidad de vida, mejor huella de CO2, salud más estable y menos gastos" dice por ejemplo, la" familia Zero Waste", una familia con tres hijos que vive en Bruckmühl, Baviera.

En su blog "simplyzero.de", otra familia de Colonia informa sobre sus experiencias. Verena Klaus, por ejemplo, en el cuarto de baño no necesita más que una pastilla de jabón de aceite de oliva, un cepillo de dientes de madera, polvo de pasta de dientes y aceite de coco para quitarse el maquillaje. Para el champú mezcla harina de centeno con agua tibia, para el desodorante utiliza bicarbonato de sodio, almidón de maíz y aceite de coco, y para la sombra de ojos usa canela, cacao y cúrcuma.

Tres consejos para reducir residuos

  1. Cultivar de nuevo verduras usadas. ¿Las patatas germinan en el recipiente para verduras? ¿Las cebolletas se han secado? No por eso hay tirar todo al contenedor de la basura. Las cebolletas renacen si se las pone en un vaso de agua, las patatas pueden crecer de nuevo si se las pone en una maceta y después en el huerto casero junto con otras patatas nuevas.
  2. Cocinar en vez de pedir comida a domicilio. Fideos en envases de espuma de poliuretano, cubiertos y servilletas desechables. Las comidas entregadas a domicilio generan gran cantidad de residuos. Es mejor comprar los fideos y servirlos con salsa de tomates frescos, comprados en el mercado del barrio o de la propia terraza, hierbas frescas y especias. Y también sabe mucho mejor. Si no puede ser de otra manera, es mejor comer en un restaurante que pedir comida a domicilio.
  3. Comprar sin envases. En muchas ciudades grandes ya hay tiendas que venden alimentos sin envases. El queso, el arroz y el yogur se pueden llevar en recipientes reutilizables traídos por el propio cliente.

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