“Los huéspedes extranjeros son más generosos”

Isabella Teufel trabaja como camarera en Berlín. Aquí cuenta por qué ama su trabajo, a pesar de que es muy agotador. Y también sabe qué tienen en común camareros y cirujanos.

Isabella Teufel
Isabella Teufel Stephan Pramme

“Solo tengo 24 años, pero ya soy veterana en la gastronomía. Comencé a trabajar como camarera a los 16, como trabajillo adicional, que luego se transformó en una verdadera pasión. Me gusta ayudar a la gente y deparar a los huéspedes un grato momento, alegrarlos y mimarlos. Abandoné mis estudios secundarios y me capacité como experta en restauración. Muchos huéspedes, muchas patitas de cerdo y muchísimo trabajo: así fue mi formación profesional en un restaurante bávaro en Bayreuth, mi ciudad natal. Si bien la teoría era algo más bien secundario, allí aprendí también a pensar en términos económicos. 

Hace un par de meses me mudé a Berlín y ahora soy vicedirectora de una combinación de restaurante, cervecería y bar. Hasta tenemos una fábrica propia de cerveza. Eso me gusta, porque ya en Baviera me apasioné por la fabricación de cerveza. 

En la gastronomía se aprende a conocer a la gente, pero el trabajo es duro.

Isabella Teufel, camarera

Trabajo desde primeras horas de la tarde hasta la una de la madrugada, tanto en la oficina como en la atención a los clientes. Me ocupo de la planificación del trabajo y los encargos. Dos días coordino los procesos de trabajo durante la tarde y dos días hago lo que yo llamo “la locura normal de la atención al cliente”. Eso es importante para mí, aunque agotador. En la gastronomía se aprende a conocer a la gente, pero el trabajo es duro. La actividad laboral exige mucho, física y psíquicamente. Debemos ocultar problemas personales, aceptar amablemente críticas y no podemos quejarnos de tener que trabajar muchas horas. 

En Alemania, la gente come hoy afuera mucho más a menudo que antes. Pero también han aumentado las exigencias planteadas a la oferta y la calidad de la comida: los productos deben ser regionales y de temporada. Además, muchas personas rechazan comer carne o productos animales. Es decir, un restaurante debe satisfacer muy diversas exigencias. Eso, lamentablemente, no se refleja en la propina, particularmente en Berlín. 

Los huéspedes extranjeros son, por lo general, más generosos que los alemanes y los de mayor edad dan, a menudo, menos propina que los más jóvenes. Es una lástima, porque la propina es, al fin y al cabo, una especie de reconocimiento. El camarero siempre debe prestar la máxima atención, como un cirujano cuando opera”. 

Anotado por: Nicole Sagener

¿Cuánto factura el sector gastronómico en Alemania? 

En 2018, el sector gastronómico facturó en Alemania unos 55.000 millones de euros, según la Asociación Alemana de Hoteles y Restaurantes. Los expertos pronostican que, hasta 2021, la facturación aumentará a más de 61.000 millones de euros. En 2018 hay en Alemania aproximadamente 72.500 restaurantes (entre ellos, 760 con estrellas Michelin), más de 34.000 puestos de comida y casi unos 11.500 cafés. 

¿Cuántas personas trabajan en el sector gastronómico?

Más de 400.000 personas trabajan en Alemania en el sector gastronómico en calidad de personal fijo con aportes a la seguridad social. Un trabajador de tiempo completo gana en promedio unos 27.600 euros brutos por año. 

¿Qué posibilidades de formación profesional existen en el sector gastronómico?

Experto/a en restauración: Esta formación dual lleva tres años y abarca tiempos de aprendizaje en una empresa del ramo y en la escuela profesional. La mayor parte del aprendizaje tiene lugar en la empresa. Los interesados deben haber aprobado la escuela secundaria. 

Experto/a en hostelería: Esta formación lleva dos años. También en este caso, los interesados deben haber aprobado la escuela secundaria. 

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