Acompañar a los niños en su crecimiento

Jugar juntos e integrar a los más pequeños: Maria Müller es educadora en una guardería de Berlín. Una exigente profesión. 

Jugar y aprender: Maria Müller es educadora en Berlín.
Jugar y aprender: Maria Müller es educadora en Berlín. Stephan Pramme

Alemania. “Cuando, hace ocho años, empecé a trabajar en una guardería de Berlín, primero debí aprender el lenguaje de los niños pequeños. Cuidamos de niños de entre uno y seis años. En ese tiempo se desarrollan enormemente. Mi gran inspiradora es la pediatra húngara Emmi Pikler, que revolucionó la pedagogía de los niños pequeños y mostró que también ellos poseen una personalidad propia. Por eso es importante integrarlos. No obstante, los niños necesitan una estructura. Cada vez más padres priorizan una educación antiautoritaria, pero no todos son capaces de hallar un buen punto de equilibrio.

Nací en Döbeln, una pequeña ciudad de Sajonia, y tengo 29 años.  A los 18 me trasladé a Berlín para mi formación como educadora. La formación, de tres años, abarca diversas áreas: guardería para lactantes, jardín de infantes para niños pequeños, guardería para escolares, clubes de jóvenes y hogares de grupo. Trabajé con grupos de todas las edades. En el marco de un proyecto en un reformatorio trabajé incluso con jóvenes delincuentes. En la formación también recibimos una buena base teórica.

Dar forma junto con los niños a la vida cotidiana es una exigente tarea. Pero también muy hermosa.

Maria Müller, educadora de guardería, Berlín

Desde hace medio año dirijo, junto con una colega, esta guardería en Berlín. Ello supone más trabajo burocrático, pero también una cooperación más estrecha con mis colegas. No obstante, doy importancia a seguir trabajando con grupos de niños. 

Nuestro equipo de educadores es magnífico. Todos quieren trabajar realmente en forma pedagógica y probar nuevas ideas. Desde hace poco ofrecemos, por ejemplo, grupos de proyecto para niños a partir de los tres años. Entre los proyectos se cuentan un grupo de danza y teatro, uno de manualidades y uno de cocina. Nuestro enfoque está orientado hacia la respectiva situación: cuando surgen temas como, por ejemplo, una seria enfermedad en la familia de un niño, conversamos sobre ello con los niños. Eso nos hace avanzar a todos. 

Nosotros, los educadores, deberíamos aprender a comprender el desarrollo y las necesidades de los niños y dar forma juntos a la vida cotidiana. Es una valiosa tarea. Exigente, pero muy hermosa.”

Protocolo: Nicole Sagener

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