“Seguir escribiendo” después de la huida

El retorno a la vida como escritor: cómo literatos alemanes ayudan a autores refugiados.

Author: Monika Rink and Ramy Al-Asheq
Juliette Moarbes - Ramy Al-Asheq

“Relatar significa: tener esperanza”, dice el escritor Rafik Schami, que hace 50 años huyó de Siria a Alemania. Tanto más doloroso es para los autores no poder relatar, porque en el exilio a menudo no tienen la posibilidad de publicar sus obras. El proyecto “Weiter Schreiben” (“Seguir escribiendo”) organiza por ello cooperaciones con escritores alemanes.

La idea: a través de sus redes y contactos, escritores como Saša Stanišić y Nino Haratischwili dan a los literatos refugiados acceso al mundillo cultural y literario alemán y les brindan apoyo para traducir sus textos. También la poetisa Monika Rinck y el escritor sirio-palestino Ramy Al-Asheq cooperan. Aquí cuentan sus experiencias.

Monika Rinck: “la temperatura de un texto”

“Cuando me enteré de la existencia de 'Seguir escribiendo', de inmediato me fascinó. Pienso que es vital darles a los refugiados que vienen a Alemania la posibilidad de expresarse artísticamente. Especialmente importantes son las traducciones, para que los escritores puedan mostrar qué hacen. Tanto más válido es para la poesía, como en el caso de Ramy Al-Asheq.

Ya en nuestro segundo encuentro tradujimos uno de sus poemas largos al alemán. Ya existía una traducción al inglés, que pudimos utilizar como ayuda. Yo no diferencio mucho entre la relación personal y el trabajo conjunto con textos: hablar sobre poemas es una buena posibilidad para entrar en contacto y crear un espacio de resonancia.

La cooperación funcionó de inmediato. Ramy leyó el texto en voz alta en árabe. Yo no entiendo árabe, pero eso no tiene ninguna importancia. Lo esencial era la velocidad, el ritmo, los cortes, las interrupciones, es decir, la temperatura del texto. Ya había leído antes traducciones de algunos de sus textos y había quedado impresionada. Pero, es diferente cuando él mismo lee los poemas.  

Los poemas de Ramy son excelentes y me alegra poder traducirlos. No bien estén listas las traducciones al alemán y estemos conformes, deseo ayudarlo a publicarlas, por ejemplo, en revistas literarias especializadas en poesía.

Para mí, se trata de un proyecto de largo plazo, para implementar en los próximos años. Me gustaría reunirme con Ramy más frecuentemente en ese tiempo. El problema es que, como poetisa, solo gano dinero con lecturas públicas. Por eso, muy pocas veces estoy por largo tiempo en mismo lugar. Hay meses, en los que estoy en mi domicilio en Berlín solo dos o tres días. Al mismo tiempo, estoy convencida de que los mejores encuentros son los personales y no a través de Skype”.

Monika Rinck, nacida en 1969, ya ha ganado numerosos premios de poesía con sus singulares poemas; entre ellos, el Premio Kleist, en 2015. Además, traduce del inglés y el húngaro, coopera con músicos y compositores y fue docente en, entre otros, el Instituto Literario Alemán de Leipzig.

Ramy Al-Asheq: “el encuentro fue un momento decisivo”

“Para un escritor, lo más importante es poder seguir escribiendo. Yo sé cómo escribir. Lo que no sé es cómo ganarme el sustento en Alemania con mis textos. Muchos editores me dijeron: “No tenemos interés en traducir literatura árabe”. Otros: “No publicamos poesía, si escribieras novelas, podríamos conversar”. Cuando se viene con poemas, se cierran casi todas las puertas.

Por un momento pensé incluso en abandonar la poesía. Yo también escribo en prosa. Es decir, podría haber escrito novelas para el público alemán y poesía, para el árabe. El primer encuentro con Monika fue un momento decisivo. De inmediato comenzamos a trabajar juntos y ella entendió de inmediato mi estilo. Trabajamos cuatro horas en la traducción de un largo poema mío y al final lo logramos. ¡Fue maravilloso para mí tener en mis manos esa obra en alemán!

El trabajo conjunto con Monika es un proceso y ya somos casi amigos. Los dos hacemos poesía, vivimos con la poesía, pensamos en todo momento en la poesía. Nuestra cooperación es muy inspiradora: dos seres humanos con lenguas maternas, historia personal, color de piel, comportamiento y trasfondos completamente diferentes intercambian ideas sobre poesía. Los siete meses antes de nuestro primer encuentro, yo no había escrito nada nuevo.

Para mí es importante poder darle algo al país que me acogió, realizar un aporte a su idioma, mentalidad y cultura. Y Alemania –la gente, el país, la cultura, el lugar– se merece ser más que un exilio. Espero que algún día pueda transformarse en mi segunda patria, aunque hoy todavía no la pueda llamar así”.

Ramy Al-Asheq nació en 1989 en los Emiratos Árabes Unidos y creció en Damasco. Durante la revolución en Siria fue encarcelado. Luego de ser dejado en libertad, huyó a Jordania. En 2014 se trasladó a Alemania con una beca de la Fundación Heinrich Böll. Actualmente vive en Colonia, donde fundó un periódico en lengua árabe: Abwab.

Anotado por: Helen Sibum

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