Red contra el coronavirus

No existe panacea para contener la pandemia de COVID-19. Pero Alemania puede confiar en tres puntos fuertes.

Ventaja: La canciller Merkel es científica
Ventaja: La canciller Merkel es científica picture alliance/dpa

1. Asesoramiento científico de la política

El Gobierno alemán, así como también los Estados federados y las autoridades locales, adoptan sus decisiones sobre la base de los hallazgos científicos. En épocas del coronavirus, estos provienen principalmente de cuatro instituciones. El Instituto Robert Koch de Berlín vigila la incidencia de las infecciones y publica diariamente las cifras de casos. El Centro Helmholtz para la Investigación de Infecciones en Braunschweig utiliza modelos matemáticos a fin de desarrollar pronósticos sobre la futura evolución de la pandemia. Y el Instituto Paul Ehrlich, cerca de Fráncfort del Meno, sopesa los beneficios y riesgos de las vacunas y decide su aprobación. La Academia Nacional de Ciencias Leopoldina en Halle proporciona a los políticos recomendaciones para la acción.

Producción de vacunas en Biontech
Producción de vacunas en Biontech Biontech

2. Investigación farmacéutica innovadora

Alemania tiene un gran número de empresas farmacéuticas investigadoras, que Invierten más de 7.000 millones de euros anuales en el desarrollo de nuevos y mejores medicamentos, lo cual equivale a unos 30 millones de euros por cada día de actividad. En la actualidad hay más de 400 medicamentos en desarrollo que podrían recibir la aprobación o una ampliación de aprobación para más de 145 enfermedades a más tardar a finales de 2023, una gran parte de ellos contra el cáncer. Biontech en Maguncia y Curevac en Tubinga también realizaban investigaciones en este campo antes de iniciar el desarrollo con éxito de una vacuna contra el coronavirus. Sus vacunas se basan en la novedosa tecnología ARNm y son líderes mundiales en este sector.

Fabricación de viales de vidrio en Schott
Fabricación de viales de vidrio en Schott Schott

3. Socios industriales fuertes

La investigación científica y la innovación farmacéutica no serían tan útiles sin socios industriales fuertes. Desde el comienzo de la pandemia, el especialista en tecnología médica Dräger, con sede en Lübeck, viene suministrando a Alemania y a muchos otros países respiradores y ventiladores para unidades de cuidados intensivos. Numerosas empresas químicas como Evonik de Essen o Wacker de Múnich intervienen como proveedores o fabricantes por encargo de vacunas. Y el productor de vidrios especiales Schott, con sede en Maguncia, ya fabrica enormes cantidades de viales para transportar la vacuna altamente sensible. Los frascos están hechos a partir de vidrio de borosilicato tipo 1, un vidrio muy puro que es especialmente endurecido y recubierto para evitar cualquier reacción química en contacto con las vacunas.

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