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La lucha contra el hambre

Se han logrado notables éxitos, pero igualmente gran parte de la población mundial carece de acceso a alimentación suficiente y de calidad.

13.04.2016

1.

¿CUÁNTAS PERSONAS 
PADECEN HAMBRE?

Actualmente padece hambre uno de cada nueve seres humanos en el mundo. Se trata en total de 795 millones de personas, entre niños, mujeres y hombres. El 98 por ciento de los hambrientos vive en países en desarrollo. Unos 511 millones, en Asia y el Pacífico; 232 millones, en África. En mayor porcentaje de hambrientos se registra en el África subsahariana: 23 por ciento de la población. Según el Índice Global del Hambre, de Agro Acción Alemana y el International Food Policy Research Institute, con sede en Washington, cinco de los ocho países con una situación de hambre “alarmante” se hallan en África. Particularmente dramático es el hambre en la República Centroafricana, el Chad, Zambia, Sierra Leona y Madagascar. Las peores situaciones se dan en todo el mundo allí donde se producen los alimentos: en el campo, donde viven dos tercios de todos los hambrientos. La mitad de todos los seres humanos que no disponen de suficientes alimentos son agricultores. A menudo sus parcelas son tan pequeñas que no pueden alimentar ni siquiera a su familia.

2.

¿POR QUÉ SIGUE ­EXISTIENDO EL HAMBRE?

Según Agro Acción Alemana, los alimentos producidos en el mundo bastan para todos los seres humanos. Pero guerras y catástrofes obligan a cada vez más personas a huir. Entonces ya no pueden labrar sus tierras. Además es destruida infraestructura agrícola y limitado fuertemente el comercio, por lo que los precios de los alimentos aumentan. Pero también sin crisis agudas, la pobreza no permite a muchos campesinos comprar ni semillas, ni herramientas ni abono en cantidades suficientes. Otros no tienen tierra o carecen de adecuados conocimientos agrícolas. La depredación de la naturaleza, la dilapidación de recursos y la contaminación ambiental generan también desertificación y con ello pérdida de superficies cultivables. A menudo, la lucha contra el hambre no es una prioridad para los Gobiernos de países en desarrollo. La corrupción agrava aún más los problemas. Pero las razones no se hallan solo en los propios países afectados. El mayor consumo de carne, sobre todo en los países emergentes e industrializados, tiene como consecuencia que en superficies en las que antes se cultivaban alimentos para seres humanos se produzcan hoy alimentos para animales. La producción de biocombustibles puede generar también una “competencia entre el tanque de los autos y el plato de comida”.

3.

¿CUÁNTAS PERSONAS MUEREN POR AÑO DE HAMBRE?

Según la revista médica “The Lancet”, a la desnutrición se debe alrededor del 45 por ciento de todos los decesos de niños de menos de cinco años de edad. Cada año mueren unos 3,1 millones de niños antes de su sexto cumpleaños. “Según estimaciones, cada año mueren más seres humanos de hambre y sus consecuencias que de malaria, tuberculosos y sida juntos. La desnutrición es el mayor riesgo para la salud en el mundo”, dice Ralf Südhoff, director del Programa Mundial de Alimentos de la ONU para Alemania, Austria, Liechten­stein y la Suiza germanohablante.

4.

¿QUÉ PAPEL DESEMPEÑA EL CAMBIO CLIMÁTICO?

Crecidas, temporales y sequías destruyen cosechas, campos de cultivo y praderas. El cambio climático hará que en el futuro esas catástrofes sean probablemente más frecuentes y tengan efectos más devastadores. Expertos parten de que el cambio climático puede llevar a que las cosechas se reduzcan según la región en entre un cinco y un 30 por ciento. Eso haría aumentar aún más los precios de los alimentos, lo que, según el Banco Mundial, empujaría a la pobreza a hasta 100 millones de seres humanos.

5.

¿QUÉ SIGNIFICA HAMBRE OCULTA?

“Un tercio de la población mundial se alimenta principalmente de plantas de féculas, tales como el arroz, el maíz y el trigo, porque son baratas y sacian. Pero saciarse no es suficiente”, dice el nutriólogo Hans Konrad Biesalski, director del Centro de Seguridad Alimentaria de la Universidad de Hohenheim. Los seres humanos malnutridos tienen déficits de vitaminas, oligoelementos y otros micronutrientes esenciales. Su sistema inmunológico se halla debilitado, su esperanza de vida se reduce. Para bebés y niños, la malnutrición, sobre todo en los primeros 1000 días de vida, desde el comienzo del embarazo hasta el segundo cumpleaños, puede tener consecuencias catastróficas. Si en ese tiempo no reciben alimentación suficiente y buena, pueden sufrir toda su vida de enfermedades, alteraciones del crecimiento y déficits en las funciones cognitivas. Según estimaciones, un tercio de la población de los países en desarrollo sufre de malnutrición.

6.

¿QUÉ LOGROS SE HAN 
ALCANZADO?

Desde 1990, el número de hambrientos se redujo en 216 millones. El Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir hasta 2015 a la mitad el número de hambrientos casi se alcanzó. “Hoy sufren hambre menos seres humanos gracias al desarrollo”, dice Till Wahnbaeck, presidente del directorio de Agro Acción Alemana. Grandes programas sociales, p. ej. en Brasil e India, tuvieron buenos resultados. Según la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el crecimiento económico es uno de los principales factores para reducir el número de hambrientos.

7.

¿QUÉ DEBE HACERSE AÚN?

La comunidad mundial ha aprendido de las hambrunas pasadas y creado tanto sistemas de alerta temprana como de asistencia en caso de catástrofes y emergencias. Si un Estado no está en condiciones de asegurar la alimentación de su población, las Naciones Unidas y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales intentan luchar contra el hambre a través de programas de desarrollo de largo plazo y programas de ayuda de emergencia de corto plazo. Investigaciones de la FAO demuestran que, para reducir la pobreza y el hambre, las inversiones en la agricultura son cinco veces más eficientes que todo otro tipo de medidas. Por eso, muchas organizaciones de ayuda apuestan hoy por el fomento de los pequeños campesinos. Además deben acabarse los conflictos armados que destruyen una y otra vez los progresos alcanzados. “Los grandes impulsores del hambre son hoy los conflictos. Para ellos debemos hallar soluciones diplomáticas”, dice Till Wahnbaeck, de Agro Acción Alemana.

8.

¿QUÉ COMPROMISO 
ASUME ALEMANIA?

La lucha contra el hambre es un tema central de la política alemana de cooperación para el desarrollo. El Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) lanzó la iniciativa “UN MUNDO sin hambre”. El objetivo es superar el hambre y la desnutrición y asegurar que también futuras generaciones puedan alimentarse bien. “La iniciativa tiene en el foco particularmente a las madres y los niños pequeños”, dice un portavoz del BMZ. “Fomenta las innovaciones, los derechos de propiedad de la tierra de los pequeños campesinos y la protección de los recursos naturales, en particular del suelo”. Alemania asume compromisos también en la cooperación internacional y da importantes impulsos. Christian Schmidt, ministro federal de Agricultura, resaltó en la Conferencia Mundial sobre la Alimentación en 2016 en Berlín también el papel de las ciudades: “La urbanización es la megatendencia de nuestros tiempos”. Pero solo en la interacción con una agricultura sostenible puede asegurarse la alimentación de las megaciudades: “La ciudad necesita al campo”.

9.

¿DÓNDE AYUDA ALEMANIA?

Alemania apoya a 15 países en el sector del desarrollo rural y la seguridad alimentaria. Entre ellos se cuentan, p. ej., Etiopía, la República Democrática del Congo, Sudán del Sur, Kenia, Camboya, Laos y Bolivia.

10.

¿PODRÁ SER ERRADICADA EL HAMBRE ALGÚN DÍA?

En 2012, Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, fundó la “Iniciativa Hambre ­Cero”. En los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que siguieron a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se fijó “poner fin al hambre”. Eso se quiere lograr, entre otras cosas, con inversiones en la investigación. “Los progresos desde 1990 demuestran que es posible erradicar el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición”, dice la FAO. ▪