El futuro de la transición energética

Se espera que la transición energética transforme a Alemania en una de las economías más ecológicas y más eficientes en cuanto a consumo energéticos del mundo. ¿Cuáles son los próximos pasos? Tres preguntas a Sigmar Gabriel, ministro de Economía y Energía de Alemania.

Petair - Fotolia - The Future of the Energy Transformation

Los grandes proyectos de transición energética ya han sido resueltos en la presente legislatura. El verano pasado usted declaró que la próxima fase de la transición energética podía empezar. ¿Cuáles son los desafíos de la nueva fase en el mercado de energías?

Fue acertado haber atado las diversas puntas sueltas del nudo de la transición energética con la reforma de la Ley de energías renovables, de la Ley de mercado de electricidad y de la Ley sobre la digitalización de la transición energética. Eso también significa que la revolución energética ahora también está estrechamente coordinada con nuestros vecinos eléctricos y con la Comisión Europea. De este modo hemos establecido un fundamento jurídico y económico estable.

En los próximos años tenemos que definir las bases hasta el año 2050. En el sector de la energía, las decisiones que tomamos surten por mucho tiempo efecto, y por eso son importantes para el año 2050. Los sistemas de calefacción de hogares se suelen utilizar 20 años o más, los edificios, las centrales eléctricas y plantas industriales se usan incluso más de 40 años. Por eso, las inversiones que se efectúen en la década de los 2020 y de los 2030 marcarán nuestro sistema energético en 2050. Ello nos permite evitar que se pierdan inversiones necesarias y que la sociedad tenga que asumir costosas reparaciones en el sistema de energía del futuro. En la siguiente fase de la transición energética, debemos sentar las bases correctas en materia de política climática y energética para las decisiones de inversión.

¿Qué medidas debe tomar la política en el próximo período legislativo para dar forma a la siguiente fase de la transición energética?

Uno de los principales desafíos en el contexto de la política energética es la reducción a medio y largo plazo del consumo de energía. Alemania es, en comparación internacional, uno de los países pioneros en la disociación del consumo de energía del crecimiento económico. Sin embargo, debemos intensificar considerablemente nuestros esfuerzos. Sobre la cuestión de qué instrumentos nacionales y europeos nos permiten alcanzar nuestros objetivos de eficiencia, hemos iniciado hace algunas semanas el proceso de diálogo para la elaboración de un "Libro verde de eficiencia energética". Además, estamos pensando iniciar en el curso del año otro proceso de diálogo acerca de las medidas de cara a la consecución del mercado único de electricidad 2.0 y el desarrollo posterior hacia un mercado de energía 2.0.

Un tema integral y significativo para todas las áreas es la asociación de sectores. Se trata de utilizar cada vez más electricidad renovable para viajar en coche, calentar nuestros hogares y producir en la industria. Queremos que este proceso desemboque en un importante programa de modernización e inversión para Alemania.

Con motivo del Congreso dena se reunirán alrededor de 700 responsables y expertos de la empresa y la política para debatir sobre el futuro de la transición energética. ¿Qué pregunta sobre el futuro de la transición energética le plantearía usted a los participantes en el Congreso?

Pese a todos los cambios que estamos experimentando en el mundo de la energía, la cuestión fundamental de la política energética sigue siendo la misma: Cómo garantizar un suministro de energía seguro, sostenible y asequible. Por eso espero respuestas a la pregunta: ¿cómo podemos garantizar un sistema de energía que sea seguro y económico con una proporción creciente de energías renovables y una mayor interconexión en redes mediante tecnologías digitales?

Congreso dena "El futuro de la revolución energética", del 22 al 23 de noviembre de 2016 en Berlín

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